El candidato a la elección presidencial Jair Bolsonaro
El candidato a la elección presidencial Jair Bolsonaro - AFP

Bolsonaro toma ventaja y busca elección en primera vuelta

El candidato de Lula, Fernando Haddad, alcanza techo y aumenta su índice de rechazo

Corresponsal en Sao PauloActualizado:

A cuatro días de la elección presidencial, el ultraderechista Jair Bolsonaro ha despuntado y le está sacando una buena ventaja al candidato de Luiz Inácio Lula da Silva, Fernando Haddad. La última encuesta difundida coloca al excapitán del Ejército con un 32% de las preferencias, frente al filósofo del Partido de los Trabajadores (PT), con un 21%, separándolos del empate técnico en que estaban hasta el domingo.

La reacción contra el antipetismo, en una elección muy polarizada, se ha reforzado tras una multitudinaria marcha de Mujeres contra Bolsonaro en más de 60 ciudades brasileñas, que reunió representantes de casi todos los partidos contra las posiciones machistas, racistas y homofóbicas del candidato bajo la etiqueta #EleNão (Él No). La protesta, sin embargo, parece haber unido a los grupos antiLula y PT, que se organizan en redes sociales y Whatsapp, lejos de la tradicional televisión, donde antes se cosechaban las victorias.

El exalcalde de São Paulo, Haddad, que venía creciendo vertiginosamente desde su confirmación como substituto de Lula, no solo se ha estancado en el segundo lugar, como ha visto su rechazo aumentar 11 puntos, hasta el 40%, lo que confirma que ha dejado de ser un desconocido en el resto del país y ha pasado a ser visto como la cara de Lula y del PT en la elección.

Empresarios favorables a Bolsonaro, a su vez, comenzaron una campaña para pedirles votos a sus empleados. Algunos de ellos, como el dueño de Havan, una red de magazines que tiene como símbolo una imitación de la estatua de la Libertad, de Manhattan, reunió a sus empleados y les informó que si venciera el PT, se iría del país y cerraría la compañía, dejando quince mil desempleados. La fiscalía laboral presentó inmediatamente una denuncia de coacción de trabajadores.

El límite de Haddad

El expresidente Lula da Silva, preso desde abril por corrupción, era el favorito para vencer la elección con un 39%, pero no consiguió su libertad antes del pleito y antes de que su partido fuese retirado de las urnas, hace un mes, designó como heredero al vicepresidente de su fórmula, sin conseguir transferirle aún todo su capital electoral.

Lula fue condenado a doce años de prisión por corrupción pasiva y blanqueo de fondos. En los trece años que su partido estuvo en el poder, hubo grandes avances sociales y en la reducción de la miseria, pero los escándalos de corrupción y las alianzas políticas por gobernabilidad, deterioraron la imagen del grupo, que cayó en 2016 con la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, en manos del Congreso y de su antiguo aliado, el actual mandatario, Michel Temer.

El descrédito en la política ha fortalecido al líder ultraderechista, que se recupera de un atentado, protegiéndose de las cámaras y esperando llevarse la victoria en un viraje de primera vuelta. Mientras la bolsa brasileña subió con el crecimiento de Bolsonaro el martes, la agencia de clasificación norteamericana S&P Global apuntó el riesgo mayor de elegir un outsider. «Eso aumenta el riesgo de incongruencias o atrasos», advierte el director de ratings soberanos para América Latina, Joydeep Mukherji.