Portadas de ABC sobre el Desembarco de Normandía
Portadas de ABC sobre el Desembarco de Normandía - ABC

Así narró ABC el Día D, la «Gran Cruzada» contra el nazismo

El 7 de junio de 1944, una jornada después de que comenzara el Desembarco de Normandía, este diario informó del suceso con estupor: «Por fin ha llegado el día "D" y la hora "H"»

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«Por fin ha llegado el día “D” y la hora “H”. La invasión era inevitable, pues solo “en los campos de batalla de Europa se puede vencer a Alemania”, conforme decía Roosevelt hace ya varios meses». Con estas vehementes palabras comenzó a narrar el diario ABC, el 7 de junio de 1944, una de las operaciones militares más determinantes de la Segunda Guerra Mundial: el Desembarco de Normandía (iniciado apenas un día antes).

Para entonces, los cuerpos inertes de miles de soldados aliados yacían ya sobre la arena de las cinco playas que el SHAEF (el Cuartel General de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas) había seleccionado para acceder por las bravas a la vieja Europa y acabar con el reino del terror de Adolf Hitler.

El Día D, la «Gran Cruzada» según las palabras del propio Dwight D. Eisenhower (mando supremo del contingente aliado), supuso la apertura de un segundo frente militar que -a la postre- terminó asfixiando al sobrepasado ejército alemán. «El verdadero frente no podía ser establecido sino en el Oeste y en el tronco del Continente, más no en las penínsulas», explicaba en sus páginas internas el ABC.

Fue, en definitiva, un hito en la historia. Pero también un sangriento evento que se cobró 10.500 bajas en menos de 24 horas. Y así lo dejó claro el ABC en su portada: «Los ejércitos aliados desembarcaron ayer en la costa septentrional francesa, apoyados por poderosas formaciones aéreas. La batalla es encarnizada». El titular no dejaba lugar a dudas de la importancia del suceso: «Ha comenzado la invasión a Europa».

Más allá de que el mundo esperaba ansioso el comienzo de la invasión definitiva del viejo continente desde que los aliados iniciaran el asedio Italia unos meses antes, poco se sabía del contingente que tenía órdenes de asaltar las playas de Omaha, Gold, Juno, Utah y Sword. De hecho, el propio ABC se vio obligado a incidir en que «el ejército de invasión aliado» estaba «integrado por divisiones británicas, canadienses y norteamericanas».

Con todo, aquel 7 de junio todavía era difícil determinar si el Desembarco de Normandía había tenido éxito o no. Y es que, aunque los aliados remarcaban en sus comunicados que la invasión seguía su curso inexorable, los alemanes insistían en que la situación estaba bajo control.

«Las noticias de la invasión recibidas hasta el final de la jornada de ayer son numerosas y, en cierto modo, confusas cuando proceden de Berlín, y escasas, acusando alguna reserva, cuando son de origen aliado. La falta de precisión de las informaciones es, en todo caso, indudable», explicaba el ABC en uno de sus muchos artículos sobre el Desembarco de Normandía.

De lo que no había duda es de que se libraban «luchas encarnizadas» a lo largo de toda la costa. Solo se podía asegurar que la operación había empezado. «La invasión ha llegado al litoral francés. La bahía del Sena, los Calvados y Normandía son el espacio en el que se deshace esta magna aventura bélica», explicaba este diario.

Una jornada después, el 8 de junio de 1944, la información ya era algo más clara. Aunque también triste para los aliados. Y es que, entre los titulares que se publicaron no faltaron las constantes alusiones al «aniquilamiento» de multitud de unidades aliadas en su avance hacia el corazón de Europa.

Curiosamente, el 8 de junio el ABC también hizo referencia a las unidades que, a la postre, demostraron su heroicidad en el campo de batalla al verse obligadas a combatir sin apoyo tras las líneas enemigas: las tropas aerotransportadas americanas y británicas. Unas unidades que demostraron su arrojo en regiones como la península de Cotentín, donde se vieron obligados a hacer frente a la tenaz resistencia nazi.

«En la península de Cotentín, dos divisiones de paracaidistas norteamericanos combaten, con centro en Sainte Mere-Eglise, en Valognes-Carente. Están siendo atacadas con intensidad por los alemanes y, aunque la situación no parece despejada, es probable que al calor de su obstinada resistencia, que aspira fuerzas adversarias importantes, Eisenhower intente nuevos desembarcos en la región de Cherburgo», se explicaba en ABC.