En la unidad de prematuros hay una gran demanda de leche materna
En la unidad de prematuros hay una gran demanda de leche materna - Isabel Permuy

«Necesitamos que las madres donen leche materna»

Desde el Hospital 12 de Ocubre aseguran que muchas mujeres no donan porque desconocen que hay un banco de leche, de vital importancia para los prematuros

MadridActualizado:

Alicia, en la imagen central con su bebé en brazos, dio a luz a sus gemelos cuando tenían 28 semanas y cuatro días. «Mi cuerpo aún no estaba preparado para producir leche por la prontitud de la cesárea y por el tremendo shock y estrés que supuso no tener un embarazo a término», asegura. Con ayuda de las matronas logró poco a poco estimular su pecho y llegó a producir leche, pero hasta ese momento, alimentó a su bebé con leche materna donada por otras madres.

Madres como Elena Gonzalo que también tuvo un hijo de manera prematura. «Tuve la suerte de producir mucha leche y en el hospital me comentaron que podría donar la sobrante porque mi bebé tomaba muy poquita. ¡No tenía ni idea de que existieran bancos de leche para donar! Por supuesto acepté. Siete meses después, y ya en casa con su pequeño Noah, esta madre ya ha donado 50 litros y tienen otros tantos en los cajones de su congelador. «Utilizo el sacaleches cada tres horas aproximadamente. La leche la introduzco en envases y la congelo. Antes iba dos veces por semana al Hospital a entregarla. Ahora voy una vez a la semana. Mi hijo Noah tiene muchos hermanos de leche», apunta orgullosa.

Hace falta leche

Beatriz Flores, médico responsable del Banco de Leche del Hospital 12 de Octubre advierte que cada vez nacen más niños prematuros y que se necesitan más donaciones. «Hace falta leche. Las necesidades están cubiertas de forma muy justa. Nos gusta tener un remanente de, al menos, 40 litros almacenados porque La Paz en ocasiones nos hace pedidos de 20 litros. No nos interesa tanto el número de donantes, sino la cantidad que dona cada madre porque alguna ha llegado a donar 80 litros. Hacemos llamamientos en centros de salud, en los hospitales receptores, a través de facebook... Es importante dar a conocer la existencia de los bancos de leche porque muchas madres no donan simplemente porque desconocen sus existencia».

Pero, ¿cómo es el proceso de la donanción? Beatriz Flores explica que a las mujeres que quieren donar se les entrega un kit con recipientes para que metan su leche y unas etiquetas para que indiquen la fecha, sus datos..., así como las instrucciones para hacer la extracción y congelar la leche.

En la etiqueta se precisan todos los datos de la donante y la leche
En la etiqueta se precisan todos los datos de la donante y la leche

Cuando las madres llevan la leche congelada al hospital, las técnicos del centro hacen un cultivo de calidad que consiste en verificar que tenga un color adecuado, que no tenga partículas extrañas, que el bote no esté roto, que esté bien cerrado y etiquetado... Si no cumple todos los requisitos, se deshecha. Menos del 4% de la leche se descarta.

La que pasa el control se registra en la base de datos como leche cruda. Se le pone una etiqueta de identificación con los datos de la mamá y la fecha de la extracción. «Nunca mezclamos leches de diferentes madres, aunque otros bancos sí lo hacen —explica—. Si hubiera cualquier problema con una madre nosotros sabríamos a cuantos receptores ha llegado su leche».

Una vez identificada, la leche se guarda en los congeladores del banco a menos veinte grados, donde pueden estar un máximo de 42 días.

Según las peticiones que hay de bebés receptores, las técnicos sacan la leche para descongelarla. Para ello, se mete el recipente de leche en agua a 40 grados y se controla que la congelación no sea total y no supere más del 50% del contenido. Es decir, debe quedar una nuez de hielo dentro del recipiente para que nunca baje de 5 grados y disminuya la calidad de la leche.

La leche materna se distribuye en recipiente
La leche materna se distribuye en recipiente

«Una vez descongelada parcialmente —prosigue Beatriz Flores— se hace lo que denominamos "lote de leche". Para ello se realiza otro control de calidad y el matraje, que consiste en preparar las diferentes dosis. A continuación se hace un análisis nutricional y otro control de calidad de la acidez: cuando la leche tiene muchas bacterias, estas se comen la glucosa, generan ácido láctico y acidifican la leche. Si es muy ácida la tiramos».

Si pasa este tercer control —explica María Luisa Durán, técnico del banco— «repartimos la leche en recipientes de 30 mililitros, de 60, 120 y 240 para poder repartirlas después a los bebés receptores en función de sus necesidades alimentarias».

Para pasteurizarla, —prosigue Rosa Sánchez, técnico del banco—, se meten los recipientes en un baño térmico con un biberón testigo que indica que la temperatura a la que está la leche durante 30 minutos es de 62,5 grados. Es lo que se llama una pasteurización holder».

Asignación a los bebés

La leche se enfría con hielo hasta que baje a los 4 grados
La leche se enfría con hielo hasta que baje a los 4 grados

Después se enfría rápidamente echando hielo hasta que su temperatura baja a los 4 grados. Este proceso es lo que hace que la leche sea esteril. Una vez pasteurizada, se cierran los botes y se etiquetan con un código de barras con las caraterísticas de la leche. De esta forma se conocen sus propiedades y es más fácil asignarla cuando hay bebés receptores que lo que necesitan es más proteina, grasas, lactosa... La fecha de caducidad es de tres meses, pero en menos de un mes se suele consumir porque hay mucha demanda.

El 12 de Octubre recibe pedidos de su unidad de neonatos, pero también de hospitales como la Paz y el de Leganés. «El médico prescribe la leche que necesita cada bebé, previo consentimiento de los padres —asegura Beatriz Flores—. Nos indica las características del niño, su peso y sacamos la leche que más se ajusta para las tomas de todo el día. Después la llevamos en neveras al servicio de neonatología donde hay congeladores asignados para cada niño. Una vez al día se descongela la leche según la vaya a utilizar y, la que no, se mete en nevera a 5 grados a la espera de su posterior consumo».

«Hermanos y madres de leche»

Las madres donantes no saben a qué bebés están dando su leche, pero ayudan de forma altruista a que tengan un mejor crecimiento y desarrollo, sobre todo cuando son prematuros. «A las madres receptoras les entregamos un cuento que se llama "Hermanos de leche". Con él —matiza Beatriz Flores, médico del Banco de Leche del 12 de Octubre— pueden explicar a sus hijos, cuando sean más mayores, que tienen un hermano y una mamá de leche. Sus páginas también incluyen fotos de bebés que han tomado la leche, así como testimonios de algunas madres. Del mismo modo, los bebés de madres donantes entenderán de mayores que tienen muchos hermanos de leche porque sus madres ayudaron a crecer a otros niños».

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