Jorge e Ignacio Sierra, directores de Saphir, con Enrique González Macho, presidente de la Academia en 2015
Jorge e Ignacio Sierra, directores de Saphir, con Enrique González Macho, presidente de la Academia en 2015 - ABC

El último frente de la batalla del perfume llega al cine español

El conflicto entre Saphir Parfums y el Grupo Puig genera dos bandos en los Goya

A. CALERO/H. CORTES
MADRIDActualizado:

Ni Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Paco Rabanne y Ninna Ricci vestirán a actores y actrices en la alfombra roja de los Premios Goya, los máximos galardones del cine español. Tampoco se verá a ningún directivo de Mediaset, que ni siquiera cubrirá la entrega de estatuillas a los ganadores. El origen de estas ausencias está en el patrocinio de Saphir Parfums, que por tercer año consecutivo se convierte en el principal sponsor de la Academia de Cine, impulsora de estos galardones, que recibe cerca de 500.000 euros de la marca, según fuentes del grupo perfumista.

Esta empresa, con sede en Zaragoza, está dirigida por los hermanos gemelos Jorge e Ignacio Sierra, que continúan ampliando el negocio familiar que creó su abuelo en los años 40, cuando Saphir solo era una droguería. El padre de los actuales directivos empezó a fabricar perfumes de equivalencia y la tercera generación -en lugar de dilapidar el negocio, como dice ese antiguo refrán-, ha hecho crecer Saphir llegando a tener unos beneficios de 34 millones de euros en 2015. Este modelo de negocio genera mucha controversia en el sector del perfume. Por eso, hace cinco años el grupo Puig -que produce las fragancias de las firmas que no aparecerán en los Goya- presentó una demanda contra Saphir por utilizar listas de equivalencia de marcas originales (de Puig) con las fragancias que producía Saphir «imitando» su olor. Por esta cuestión, la Audiencia Provincial de Alicante condenaba a Saphir por «competencia desleal». En diciembre, el Tribunal Supremo emitió un auto donde declaró inadmisible el recurso de casación de Saphir.

Aún con sentencia firme y ejecutoria, empresas de otros sectores han querido tomar partido en la llamada «guerra del perfume». Por un lado, L’Oreal anunció que retiraba su patrocinio «por un tema de coherencia» ante «la imposibilidad de simultanearlo con la empresa Saphir, la cual ha sido condenada por actos de competencia desleal que causan un grave daño a la industria [...]», explicaban en un comunicado. Poco después, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) -de la que forman parte Puig y L’Oreal- apeló a la «coherencia interna en un sector que rechaza el parasitismo de marca, declarado como ilegal» para dar el primer varapalo a Saphir, expulsándolo de la organización. En diciembre, Stanpa emitió otro comunicado acogiendo «con satisfacción» la decisión del Supremo, que en su opinión reafirmaba «definitivamente la ilegalidad de estos modelos de negocio».

Mediaset, grupo audiovisual líder en España, se sumó a esta protesta la semana pasada. «Es paradójico que la guerra del perfume se traslade al cine, un sector en denuncia permanente por los derechos de autor», afirmaban desde el grupo, que se han animado a tomar la decisión este año porque preferían «esperar a la condena en firme». Sin embargo, como producen con otras empresas, no van a impedir que representantes de películas como «Un monstruo viene a verme» o «Kiki, el amor se hace» acudan a los Goya. «Para entender la postura de Mediaset hay que tener en cuenta su relación con el Grupo Puig», dicen a este periódico fuentes de la empresa de Zaragoza. Y añaden: «Puig invierte en Mediaset 40 millones de euros anuales en publicidad».

La Academia se desmarca

Ante el revuelo causado, la Academia decidió mandar un comunicado en el que subrayaba su obligación de mantener el compromiso contractual que le unía al grupo Saphir. «Se trata de una situación sobrevenida a la firma del contrato de patrocinio suscrito entre la Academia y Saphir Parfums, y completamente ajena a nuestra institución», añadían. «Lamentamos que Mediaset no cubra la ceremonia por un problema entre las marcas», explicaron a ABC en conversación telefónica. Lo mismo ocurre con L’Oreal. «Este año no está entre los patrocinadores pero no pasa nada. Nosotros somos una entidad privada, y no vivimos de las subvenciones, sino que tenemos que cumplir nuestros contratos», sentencian.

Fuentes de la institución cinematográfica apuntan también que el patrocinio de los Goya es uno más de los muchos que tiene Saphir, que ha patrocinado la serie «Carlos, Rey Emperador» de TVE y produce «Velvet» la colonia de la serie de Antena 3, propiedad del grupo Atresmedia, principal competidor de Mediaset.