La actrez de «Dinastía», Catherine Oxenberg
La actrez de «Dinastía», Catherine Oxenberg

La lucha de Catherine Oxenberg por salvar a su hija de una «hermandad secreta» que le ha «lavado el cerebro»

La actriz vio por última vez a India, de 26 años, el pasado mes de mayo. Estaba «excesivamente delgada», se le había caído el pelo y rechazó la ayuda de su madre

MADRIDActualizado:

Catherine Oxenberg está luchando desesperadamente para salvar a su hija India, de 26 años, de un controvertido grupo que, según la actriz de la serie «Dinastía», le ha «lavado el cerebro» a su hija mayor.

En 2011, Oxenberg vio la oportunidad de asistir con su hija, que en ese momento tenía 20 años, a un programa de charlas de autosuperación llamado Nxivm (NEX-I-um). Madre e hija acudieron a una reunión juntas tras conocer el grupo gracias a un amigo de la actriz. Durante más de 20 años, este grupo liderado por Keith Raniere, ha conseguido que más de 16.000 personas hayan pagado unos 3.000 euros aproximadamente por unos talleres en los que garantizan llevar a la gente a un viaje de descubrimiento y desarrollo personal.

Tal y como ha relatado la actriz a la revista «People», al descubrir el contenido del programa le pareció «extraño y espeluznante». Pero India «la niña más dulce, más desconfiada y más fácil de todos mis hijos», estaba intrigada y decidió implicarse más en la organización durante los años siguientes. Asistió a más y más clases, invirtiendo así parte del dinero de su cuenta bancaria, donde tenía ahorros y parte de una herencia familiar. También reclutó a varios amigos para que acudieran a las reuniones.

Las alarmas y temores de Oxenberg se confirmaron el pasado mes de abril, cuando se reunió con Bonnie Piesse, una amiga que había abandonado el grupo recientemente y detalló que India en realidad estaba implicada en una «hermandad secreta» que tiene como tapadera Nxivm. «Tienes que salvar a tu hija», le dijo Piesse. Y repitió: «Necesitas salvar India».

Para elaborar este reportaje, tras el testimonio de Oxenberg, «People» comenzó a entrevistar a algunas personas que comenzaron a frecuentar Nxivm y que acabaron alejándose al ver cosas muy oscuras. Es el caso de Sarah Edmondson, de 40 años, quien después de ser reclutada para la hermandad secreta de Nxivm, asegura que el pasado mes de marzo le marcaron debajo de la cadera unas iniciales que después descubrió que eran las de Keith Raniere. «Fue el momento más doloroso y traumático de mi vida», ha comentado a la publicación. Al poco tiempo rompió su vinculación con la organización.

Pasar hambre como penitencia

Edmondson asegura que en esta hermandad secreta donde se supone que está India, conoció a varias mujeres que le dijeron que no podían comer más de 800 calorías al día. Piesse, que vio por última vez a la hija de Oxenberg en los días previos a su partida de Nxivm (en enero de 2017), ha comentado que «India estaba en una mala situación». Al parecer, el grupo les dice a sus integrantes que si hacen algo mal se deben castigar con una penitencia, que se traduce en dejar de comer: «Una vez me dijo que no iba a comer durante tres días para tratar de corregir su comportamiento».

Poco después de hablar con Piesse en abril, Oxenberg llamó a su hija para invitarla a su casa (se había mudado de Los Ángeles a Albany, donde está la sede de Nxivm, en 2016) para celebrar su cumpleaños. Antes de colgar, India le dijo: «Mamá, se me ha caído el pelo y no me baja la regla desde hace un año. ¿Crees que debería ir a ver a un médico?». A los pocos días, ya en el mes de mayo, Oxenberg se alarmó al ver a su hija «excesivamente delgada» y le rogó que buscara ayuda. La joven hizo caso omiso a las preocupaciones y recomendaciones de su madre y al día siguiente volvió a Albany. Después de aquel encuentro Oxenberg no ha vuelto a saber nada de su hija. Hasta el pasado 19 de octubre, cuando su hija publicó un mensaje en su cuenta de Facebook donde decía: «Estoy absolutamente bien, genial en realidad. Nunca me pondría a mí o a la gente que quiero en peligro».

Los líderes del grupo no han querido hacer comentarios sobre estos relatos. Sin embargo, las acusaciones que varias plataformas han realizado sobre el grupo han llevado al gobernador del Estado de Nueva York a iniciar una investigación. Raniere ya tiene antecedentes por estafa: antes de Nxivm, fundó un club de descuento que tuvo que cerrar cuando 23 estados y dos agencias federales comenzaron a investigar el negocio al tener indicios de que seguía una estructura piramidal.

Mientras avanzan las investigaciones contra el grupo Nxivm y su «hermandad secreta», Oxenberg, que es madre de cinco hijos, se moviliza y recurre a los medios para recuperar a India: «Estoy indefensa. Perdí a mi hija y haré lo que sea para recuperarla».