Silvio Berlusconi - ABC

No sin mi melena: de Hilario Pino a Silvio Berlusconi

Políticos y famosos recurren a distintas técnicas para tapar la calvicie: desde implantes de pelo a tintes o peluquines

MADRID Actualizado:

A raíz la revolución online que desató el nuevo look del presentados de noticias de Cuatro, Hilario Pino, repasamos las «melenas por sorpresa» más llamativas de los famosos.

Sin duda, el rey de los implantes (y no solo de cabello, también de todo tipo de cirugías plásticas) es el ex primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi. Con el paso de los años, il Cavaliere ha ido «rejuveneciéndose»: menos arrugas (gracias al bótox) y más pelo (gracias a los implantes capilares). Pero además, Berlusconi ha recurrido a otro tipo de técnicas, según publicaba en 2008 el semanal «Oggi», como el tintado o el «cover up», una técnica que aporta la sensación de mayor espesor y que cubre los huecos de la calviciemediante un compuesto que contiene pólvora. La pega es que el efecto no es de larga duración y hay que repetir el tratamiento.

Entre nuestros políticos también hay casos de «nuevas melenas», como la de José Bono, que volvió de las vacaciones de verano de 2005 con un bonito bronceado... y mucho más pelo. La calva de la parte superior de su cabeza dio paso a un poblado tupé, un trabajo «contundente», según comentaron expertos en su momento, ya que en el baremo de calvicie que va del 1 al 7, Bono tenía un nivel de 5, ya que su calva llegaba hasta casi la nuca. Ahora se peina incluso con raya a un lado.

Una solución más rápida es la que tomó por un tiempo José María Íñigo: llevar peluquín. Desde 1982 habíamos visto al presentador con una tupida cabellera que iba encaneciendo con los años. Hasta 2006, cuando Íñigo se reveló como calvo. Desde entonces, el periodista luce sin complejos una calva reluciente y se ha afeitado el resto del cuero cabelludo.

Sin duda, el caso más histriónico es el del peluquín de quita y pon de El Dioni (aquel que se hizo famoso a finales de los 80 por robar 300 millones de pesetas de un furgón), que como bien dijo en el programa «Sálvame» en 2009: «Yo con mi peluquín y mi calva hago lo que me da la gana». Eso es lo que ha hecho a su paso por «Acorralados». Entró en el reality con su postizo, pero al segundo día, decidió quitárselo por razones de higiene y comodidad. Una vez fuera del concurso, El Dioni lo recuperó.

Los injertos capilares también han sido una solución en hollywood, donde actores como Mel Gibson o Tom Hanks han desafiado a la genética para ponerse una frondosa cabellera.