Georgie Dann: «Soy diferente a los demás; todo el mundo se me arrima»

Artista de estío, el «rey del verano» toca el saxo, el clarinete y el bandoneón. De formación académica, ha sido maestro de escuela, y ahora defeca en el chiringuito, la colchoneta, la paellera, la

ANTONIO ASTORGA
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Artista de estío, el «rey del verano» toca el saxo, el clarinete y el bandoneón. De formación académica, ha sido maestro de escuela, y ahora defeca en el chiringuito, la colchoneta, la paellera, la gamba plancha, el bungalow y el veraneo, pero no se atreve con la suegra ni la barbacoa. Georgie Dann es un clásico que, con 25 éxitos distintos, ha aliñado los 25 últimos tintos de verano y se zampa cual ensaladilla rusa a quien se atreva a derrocarle del trono. «Me cagüentó» es su nuevo éxito para el ferragosto.

-Un verano sin usted es como una Navidad sin Papá Noel.

-Eso lo cantaba «Capitán Canalla» y fue también canción del verano. ¿Qué le parece?

-Que un chiringuito sin su música es como el Mediterráneo sin el baño de Anita la Fantástica.

-¿No querían que volviera Georgie Dann? Pues aquí estoy con este pedazo de disco: «El rey del verano».

-Marchando una de «gambas plancha». Estoy de acuerdo con usted: las que perpetran por ahí están cocidas, no saben a nada...

-He dado un puñetazo en la mesa. No se puede luchar contra la multinacional. El mundo es del dinero. Yo siempre he sido artista y, al estar respaldado por multinacionales, no me preocupaba por nada, pero desde hace cinco años...

-...Le echábamos de menos. ¿Por qué nos abandonó?

-Porque las discográficas tienen otra política y el mercado está muy mal. Y hay que ser valiente para meterse en estudio.

-Como «rey del verano», ¿hay alguna súbdita -canción, claro- a la que tenga especial cariño?

-Me da mucha alegría ver que las orquestas tocan ya «Me cagüentó». «Carnaval carnaval» es un himno de todo carnaval.

-¿Por qué el «rey del verano» se caga en el veraneo?

-Para ser diferente. Hacía un lustro que no grababa un disco y había que crear polémica.

-¿Es rebelde con causa?

-Voy a provocar. Pero no soy soez. En el sur, por ejemplo, los niños dicen: «Me cago en «tó» lo que se mueve». Entonces...

-...¿Está usted seguro de que su canción arrasará tras el verano?

-Es una canción bien hecha. Hay una melodía, hay una letra, hay un arreglo. Mire, las orquestas no se equivocan. Una vez actuaba en Alicante y, mientras esperaba en el camerino, oí veinte temas míos.

-¿Qué pasa, que no hay otras canciones?

-Eso mismo pregunté yo. Y me respondieron que «metiendo» mis temas se llena la pista. Soy el tipo que más alimenta las orquestas de España.

-Se forrará a derechos de autor.

-Yo me asusto de la gente que va a mis conciertos. Fíjese, ¡hay chavales de 13 y 14 años que cantan mis canciones!

-¿Qué es la música para usted?

-Mi vida, mi hobby y vivo de ella. Es la pera, ¿verdad?

-Cierto, pero ¿cómo se mantiene un «rey del verano»?

-Nado y corro, porque para subir a un escenario necesitas estar en forma. La canción es como un deporte.

-Corre la especie de que están surgiendo artistas de gasolinera y de tiendas de aeropuerto...

-...Pues mire, en los aeropuertos me encuentro grupos de 20 ó 30 estudiantes que te miran y cuando pasas delante me cantan a coro: ¡La baaaarbaaacoa!

-No se caga en la barbacoa, con la cantidad de «chorizos parrilleros» que andan sueltos...

-Me han reprochado que me cague en la paellera porque si no ¡cómo se va a hacer!

-¡Hombre, es que la paellera es patrimonio español!

-Pero si la canción es una broma. Es un homenaje al sufrido padre de familia español, que organiza las vacaciones, va a la playa a descansar y resulta que pierde seis kilos, le duelen los riñones. Entonces se caga en «tó lo que huele a verano». La canta otro y no pasa nada.

-También canta usted que hay que hacer el amor y no la guerra.

-Yo canto: «¡Un día, sí, otro también, yo me apunto al mañanero, que es mejor al dominguero!» Jajajaja...

-¿Y el otro cuál es?

-El de una vez a la semana.

-¿Nadie le tose?

-Soy diferente a los demás. Todo el mundo se arrima a mí. «¿Por qué tiene éxito?», me preguntan. ¿Porque tengo chicas? Nooooo. Otros han cogido chicas y no funcionan. Yo hago canciones y después, vaya donde vaya, el éxito me acompaña.

-Sírvame una ración de ensaladilla, pero no del engrudo sin mahonesa que ponen por esas playas.

-La gente se lo ha tomado bien. Yo tenía mis dudas, pero sabía que había que volver con algo de polémica. Hay una línea de trabajo en el disco. Aquí hay éxito. Lucho con mi capacidad artística, pero hoy en día manda el machacón dinero.

-¿Es Georgie Dann el «rey del verano» como Luis XIV el «rey sol»?

-El éxito lo tengo desde hace treinta años con la canción del verano. Mis temas se cantan de generación en generación, y la gente se sabe la letra, mientras que hay canciones de otros de las que nadie se acuerda ni quién las canta, ni de la letra.

-Con una de sus canciones un candidato ecuatoriano ganó unas elecciones. ¿Cómo lo logró?

-Era la única vez que concurrían un candidato de raza negra y otro de raza blanca. Pusieron carteles con la leyenda «El negro no puede», desde el aeropuerto a Guayaquil. Cuando hablé con la discográfica les dije: «Os felicito». ¿Por qué? «Porque del aeropuerto aquí he visto grandes vallas con «El negro no puede». ¡Menuda promoción!». Y me explicaron que aprovechando que estaba todo el día en la radio mi canción pues el partido del blanco puso ese mensaje en la calle. Y ganó las elecciones.

-¿Y la competencia del Koala?

-Pues no la veo.