Fran y Eugenia, en el juzgado por su hija
Francisco Rivera - juan carlos soler

Fran y Eugenia, en el juzgado por su hija

El torero ha demandado a su ex mujer por la custodia de Cayetana

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Se acabó la aparente paz que desde hacía años mantenían Eugenia Martínez de Irujo y el torero Francisco Rivera. Tras su sonado divorcio a los cuatro años de casarse y por el bien de su hija Cayetana, la pareja había dado casi siempre síntomas de que se llevaban bien y no había problemas entre ellos a la hora de la manutención y educación de su niña. La duquesa de Montoro se quedaba con la custodia de la pequeña pero con un régimen de visitas abierto para que su padre, debido a su profesión taurina, pudiera verla cuando quisiera sin tener que someterse a la rigidez de unos días al mes. Durante estos años así han funcionado sin que nada indicara que por dentro se libraban tensiones de todo tipo que trascienden hoy, cuando la pequeña Cayetana tiene 12 años, tras saberse por una información de Juan Luis Galiacho que el torero ha denunciado a su ex mujer para retirarle la custodia de su hija. El caso está en el juzgado de Familia de Madrid, donde se espera que en los próximos días haya una vista.

Londres, Madrid, Sevilla

Aconsejados por sus abogados, ni Eugenia ni Francisco quieren pronunciarse al respecto hasta que el juez dictamine. Lo que sí se sabe es que la pequeña Cayetana ha finalizado hace pocas semanas su año de internado en Inglaterra. Por decisión conjunta de sus padres dejó el colegio Británico de Pozuelo de Alarcón para mudarse a un internado femenino a las afueras de Londres, donde ha estado todo el curso. Aunque en un primer momento quiso regresar a España, finalmente y con un cambio de colegio se integró perfectamente y fueron sus padres los que se turnaron para visitarla muchos fines de semana y ella quien viajaba a Madrid y Sevilla durante las vacaciones.

Fuentes cercanas a la familia aseguran que Cayetana es una enamorada de Sevilla, ciudad donde nació y pasó sus primeros años. Insisten en que una vez terminada su experiencia inglesa la nieta de la duquesa de Alba no quería volver a su colegio de Madrid y se instalará con su padre en Sevilla, donde tiene muy buenas amigas. A sus doce años, su opinión será la que seguramente tenga en cuenta el juez de Familia. Instalado en Sevilla desde hace un año donde vive su actual novia Lourdes, Rivera Ordóñez «Paquirri», tiene locura por su hija y así lo manifestaba recientemente en su cuenta de twiter cuando, tras anunciar que este verano tenía contratadas ochenta corridas, escribía «no creo que tenga tiempo para otras cosas; es el momento del toro y de mi hija». Ahora sólo falta saber qué piensa la duquesa de Alba de que su ex yerno favorito denuncie a su adorada hija por tener en Sevilla a su querida nieta.