El portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, charla con el presidente de la Cámara, Manuel Cruz
El portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, charla con el presidente de la Cámara, Manuel Cruz - Efe
XIII Legislatura

El PSOE engaña al PP y retiene su mayoría en la Mesa del Senado

Los socialistas justifican su cambio de criterio por la falta de «gestos» populares

MadridActualizado:

Poco le han durado las buenas intenciones al PSOE en el Senado. Las promesas de proporcionalidad y de pluralidad política han caído en saco roto recién estrenada la XIII Legislatura. El viernes el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, anunció que los socialistas iban a renunciar a dos de sus puestos en la Mesa de la Cámara Alta para ceder uno al PP y otro al PNV, pero ayer a primera hora de la mañana, desde el grupo parlamentario socialista, ya se apuntaba a un cambio de criterio.

El PSOE quiso revestir de ejemplaridad su renuncia a la mayoría de la Mesa, un gesto hacia la convivencia y las buenas relaciones institucionales, pero ayer se lo pensó mejor y optó por retener cuatro de los cinco puestos a los que podía aspirar con su amplia mayoría absoluta. El perjudicado: el PP. La decisión socialista tampoco se entiende en base a esa pretendida proporcionalidad que tanto han defendido estos últimos días Carmen Calvo y Adriana Lastra.

ERC tiene más senadores que el PNV, por lo que ateniéndose a este criterio, el PSOE en todo caso debería haber incluido a los independentistas catalanes en la Mesa. Ironías de la vida, ahora Pedro Sánchez no necesita a los separatistas para la investidura ante la imposibilidad de que voten los cuatro diputados en situación de prisión preventiva. Su mirada está fija en Unidas Podemos, PNV, Compromís, Coalición Canaria y Partido Regionalista de Cantabria, con quienes suma 175 diputados que ahora le bastan para ser presidente.

El PP también cedió un hueco en la Mesa a los nacionalistas vascos, pero ni se erigió como adalid de la pluralidad democrática ni amagó en ningún momento con renunciar a su mayoría en el órgano de control de la Cámara.

El presidenteEl catalán Manuel Cruz fue designado presidente del Senado con 140 votos a su candidatura

Ander Gil, portavoz socialista en el Senado, justificó la decisión en una supuesta falta de «gestos para rebajar la tensión» por parte del PP. El senador socialista censuró la abstención del PP en el Parlamento catalán en la designación de Miquel Iceta como senador autonómico –bloqueada por los soberanistas–, o que los populares hayan puesto en duda «el compromiso constitucional» de Manuel Cruz y Meritxell Batet como presidentes del Senado y del Congreso, respectivamente.

La improvisación del PSOE le llevó incluso a un lapsus parlamentario y Gil tuvo que incorporar a Imanol Landa (del PNV) a su terna de candidatos «in extremis». El portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, protestó sin éxito, pero reprochó después al PSOE que vulnerase el compromiso de Ábalos «de forma improvisada». «Ha sido un mazazo inicial».

Fuentes cercanas al grupo parlamentario socialista evitaron hablar de pacto con el PNV y lo hicieron de «escenarios distintos de votación». Mantienen que estaban dispuestos realmente a quedarse con solo tres senadores en la Mesa y niegan que haya ningún tipo de contrapartida o acuerdo con los nacionalistas vascos.

La Mesa quedó constituida por: Manuel Cruz (PSOE), presidente; Cristina Narbona (PSOE), vicepresidenta; Pío García-Escudero (PP), vicepresidente; Fernando Martínez López (PSOE), secretario primero; Olivia Delgado (PSOE), secretaria segunda; Imanol Landa (PNV), secretario tercero; y Rafael Hernando, secretario cuarto.

Un preso en la Cámara Alta

Más allá de la puesta en marcha de la XIII Legislatura, el foco mediático recayó nuevamente en el Senado sobre Raül Romeva, uno de los líderes del «procés» en prisión preventiva.

Su paso por la Cámara Alta, discreto, captó la atención de los presentes cuando prometió la Constitución: «Hasta la consecución de la república catalana, y siempre comprometido con la libertad, la igualdad y la fraternidad, como preso político y por imperativo legal, prometo».