El barco de la ONG española Open Arms durante el traslado de varios enfermos a Italia y Malta - EP

Calvo asegura que el Open Arms podía haber entrado en Malta pero quiso ir a Italia

El Gobierno reivindica que las políticas de rescate deben depender de los Estados

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El malestar del Gobierno con el Open Arms es palpable. Después del rechazo del buque a poner rumbo hacia el puerto español más cercano, la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo ha cuestionado que la embarcación, como asegura, no pueda realizar esa travesía.

«Hemos ofrecido todo tipo de ayuda. Víveres, combustible, atención médica», ha dicho la número dos del Gobierno, que entiende que con esa ayuda para poder poner rumbo a España se pone fin a las dificultades que el buque pone para emprender el viaje. Ayer el buque insistió en su intención de entrar en el puerto italiano de Lampedusa. 107 personas continúan a bordo en el 18º día de navegación. «Sus condiciones psicofísicas son críticas, su seguridad está en riesgo», trasladó ayer el Open Arms.

Pero el Gobierno de España cree que con la ayuda que ofrecen «toda esa situación se desvanece» pero que ellos «insisten en entrar en Italia». En una entrevista en la Cadena SER Calvo ha cuestionado los argumentos del navío porque «la situación crítica es porque no pueden entrar», pero que «el barco está bien» para asumir la travesía. Considera además, que la situación de crisis que se vive en su interior iría a menos «sabiendo que navegan ya a un sitio con certeza».

Desde el Gobierno se reivindica que «los rescates tienen que ser políticas de los Estados» y no estar «trabajando de manera desorganizada», en otra crítica más a las acciones del Open Arms. Pero la más relevante dadas las circunstancias es que la vicepresidenta ha asegurado que el buque «pudo haber entrado a Malta», que «esa solución estaba ahí» pero que el barco «quiso entrar a Italia». Malta, asegura Calvo, solo exigía que las personas a bordo no se quedaran en su país sino que se hiciera un reparto. «Y se hizo un reparto», ha recordado Calvo.

La vicepresidenta también ha criticado que «Italia no puede tener sus puertos cerrados» y que se está «saltando las leyes» y que «la Comisión Europea tiene que tomar decisiones».

El Gobierno de Sánchez ha remitido la negativa del Open Arms de aceptar atracar en puerto español: «Ahora, después de 18 días de estancamiento, Italia y España parecen haber llegado a un acuerdo, identificando a Mallorca como un puerto de desembarco».

Desde el Ejecutivo han anunciado: «El Gobierno desmiente la existencia de ningún supuesto acuerdo con Italia, al que alude de manera confusa la propia ong en su comunicado. Lo único cierto es que el gobierno de España ha ofrecido al Open Arms poder dirigirse al puerto español que esté más próximo en su ruta y que el ejecutivo italiano está incumpliendo la ley al impedir el desembarco de los migrantes en Lampedusa o cualquier otro de sus puertos cercano».

«Dada la emergencia humanitaria a bordo, los puertos españoles se mantendrán a disposición del Open Arms, a cuyos responsables el gobierno ha solicitado que expongan sus necesidades y las del pasaje para navegar hacia España de forma segura. Hasta el momento no hemos recibido una contestación clara y directa».

«Tal y como expresamos ayer, España es el único país dispuesto a acogerlo en el marco de una solución europea, ordenada y solidaria» ha concluido el Gobierno de Pedro Sánchez.

El barco de la ONG española «Open Arms» se abre a viajar a Baleares si tiene asistencia.