Cuatro grupos de cajas y Cajasur suspenden las pruebas de solvencia

Sólo siete grupos financieros europeos no superarían la prueba si se diera el peor escenario financerio posible. Son los españoles más el alemán HRE y el griego ATE Bank

madrid, bruselas Actualizado:

El viernes 23 de julio pasará la historia económica europea por ser el día en que 91 entidades bancarias, equivalentes al 60% del total, se presentaron al examen de estrés del Comité de Supervisión Europea Bancario (CEBS en sus siglas en inglés). El resultado del examen es demoledor ya que señala que si las condiciones económica empeoran, con caída del Producto Interior Bruto (PIB) de al menos un 3% anual, el nivel de exposición a la deuda soberana de los países haría que 7 de las 91 entidades analizaras necesitaran recapitalizarse para evitar la quiebra. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, está explicando los resultados en este momento.

Cuatro uniones de cajas, además de Cajasur, suspenden las pruebas de resistencia a la banca europea. En concreto son Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa, que necesitaría una inyección de capital de 1.032 millones; la intervenida CajaSur, que requerirá 208 millones; la fusión de Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu, a la que le harían falta 270 millones; el grupo Banca Cívica, formado por Caja Navarra, General de Canarias y la de Burgos, 406 millones; y la fusión Caja Duero y Caja España, 127 millones de euros. Cajasur también suspende, aunque el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha precisado que al ser comprada por la BBK dejaría de estar en esta lista. Junto a ellas, el alemán Hypo Real Estate y el griego ATEbank, que necesitaría 242 millones en el peor de los casos.

Estas siete entidades estarían con unos requisitos de capital (conocido como Tier 1) inferiores al 6%, el mínimo exigible a juicio del CEBS, lo que requeriría su inmediata capitalización.

En todo caso hay que recordar que en este examen nadie suspenden porque todas aquellas entidades que necesiten recapitalización o avales los obtendrán de manera automática por parte de los Estados, es decir, por parte de todos los ciudadanos, en aras de que se recupere la confianza en el sector.

La realidad es que desde principios de junio para acá ha ido calando el mensaje en Europa de que era mejor mostrar que los bancos no tienen «cadáveres en el armario» después de que el Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, apoyara la postura española y, sobre todo, constatara las enormes dificultades de la banca europea para financiarse en los mercados. De hecho el BCE no ha parado en los ultimos meses de recibir peticiones de liquidez por parte de las entidades.

El Fondo Monetario Internacional había pedido también desde hace meses transparencia al sector bancario europeo, aunque ya ha adelantado que los escenarios estresados a los que se ha sometido a las entidades europeas es demasiado indulgente.

Todos los bancos españoles aprueban los mínimos exigidos

Por otra parte, todos los bancos españoles aprueban los mínimos exigidos para hacer frente a una situación de crisis extrema de la economía, al superar el ratio de solvencia del 6%. Así lo revelan las pruebas de resistencia de 91 grupos bancarios -27 de ellos españoles-, que publicó hoy el Comité de Supervisores Bancarios Europeos (CEBS) y que muestran el comportamiento de las diferentes entidades ante una hipotética situación adversa o muy adversa de la economía.

La banca española, bien

El Santander tiene un ratio de solvencia del 10% en el peor caso, frente al mínimo del 6% exigido, en tanto que el BBVA tiene un Tier 1 del 9,3%. La Banca March es la más solvente de los 8 bancos españoles analizados, con un ratio de solvencia o Tier 1 del 19% en el peor de los supuestos. El Banco Sabadell contaría con un 7,2% de solvencia en una situación extrema de la economía, mientras que a continuación figuraría el Banco Popular, con un 7%; Bankinter, con el 6,8%; Banco Guipuzcoano, con el 6,1%, y Banco Pastor, con el 6%. El banco gallego se convierte así en el único que se quedaría al borde de los requisitos mínimos de solvencia en una etapa muy adversa de la economía, tras ser el que más sufriría con las hipótesis de deterioro planteadas, que incluyen una crisis de deuda soberana, como la originada recientemente por Grecia. Banco Guipuzcoano, que está en vías de fusión con el Sabadell, sería el segundo que más vería deteriorados sus ratios de solvencia.