Desde la Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (Aceta) destacan los buenos resultados de Aena
Desde la Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (Aceta) destacan los buenos resultados de Aena - JAIME GARCÍA

Las tasas aeroportuarias enfrentan de nuevo a las aerolíneas con Aena

La decisión de la empresa pública de congelar estas tarifas durante 2019, en lugar de bajarlas un 2,2% ha soliviantado a las compañías aéreas

MadridActualizado:

Parecía olvidado, pero el conflicto entre las aerolíneas y Aena por las tarifas aeroportuarias parece haber despertado en las últimas semanas. Durante la presentación de sus resultados semestrales, el gestor aeroportuario ha informado que su Consejo de Administración había decidido congelar estas tarifas durante 2019 en lugar de bajarlas, como estaba previsto. Según la empresa pública, esta decisión se tomó porque en 2017 se constató un déficit en los ingresos generados por prestar «los servicios aeroportuarios básicos».

Las tasas aeroportuarias son básicamente una tarifa que Aena cobra a las aerolíneas por utilizar sus instalaciones. El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), firmado el año pasado, estableció que estas tarifas caerían un 11% entre 2017 y 2021. Un 2,2% cada año. El hecho de que en 2019 esta reducción no se vaya a aplicar ha soliviantado a las aerolíneas. Apenas horas después de conocerse los planes de la empresa pública, la Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (Aceta) ha emitido un comunicado en el que señalaba que la reducción de estas tarifas era una medida que «fomenta el tráfico aéreo, la actividad turística y, por tanto, la economía, el empleo y la recaudación fiscal».

Asimismo, la organización ha lanzado un dardo al gestor aeroportuario al señalar que «los buenos resultados económicos» presentados durante el primer semestre «justifican la petición de reducción tarifaria». «El tema de las tasas es clave. Estoy seguro de que imperará el sentido común y se entenderá que, cuando tuvimos un aumento de tasas en un entorno complicado, no ayudó a estimular la demanda», ha explicado en declaraciones a Efe Luis Gallego, presidente de Iberia.

Para evitar que el conflicto vaya a mayores, el gestor aeroportuario ha ofrecido a las compañías aéreas una serie de «incentivos comerciales»: descuentos en la tasa de pasajeros para las compañías aéreas que abran rutas a nuevos destinos e incentivos por crecimientos en destinos ya establecidos. Además, la empresa pública ha destacado que la congelación de las tasas aeroportuarias en 2019 no altera la rebaja total del 11% prevista entre 2017 y 2021. Eso sí, AENA también ha dejado caer un mensaje para las compañías, al señalar que confía en que estas «trasladen este descenso al precio de sus billetes».

No ha quedado ahí la pugna. De hecho, la Comisión de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha entrado en la batalla. El «superregulador», que ya protagonizó un gran enfrentamiento con AENA hace un par de años por la cuantía de sus tasas, señaló hace escasos días que Fomento ha incluido en la fórmula con la que determina la cuantía de estas tarifas, aspectos que no debería considerar fuera del control del gestor aeroportuario.

En teoría, el sistema que fija estas tarifas únicamente puede recoger aspectos que repercuten en las cuentas de AENA sobre los que la empresa no tiene ningún control. La CNMC, sin embargo, apuntó que el Ejecutivo también ha metido en esta fórmula los servicios que contrata mediante licitación pública. Y, en su opinión, sí que puede controlar el precio de estos. La guerra está servida.