Los tripulantes de Ryanair han pedido al Gobierno que interceda en el conflicto
Los tripulantes de Ryanair han pedido al Gobierno que interceda en el conflicto - EFE

Los sindicatos paralizarán el transporte en Navidad

A la huelga en Renfe se unen paros en el Metro de Madrid y la amenaza de nuevas protestas en Ryanair

MADRIDActualizado:

El sector del transporte se prepara para una Navidad convulsa. En los últimos días han sido varios los sindicatos que han convocado movilizaciones para finales de este mes y principios de enero. Maquinistas, interventores de tren y vigilantes de seguridad del Metro han anunciado que harán huelga en jornadas en las que se producirán miles de desplazamientos con motivo de las fiestas típicas de estas fechas. A ellos se podrían sumar, en las próximas horas, pilotos y tripulantes de cabina (TCP).

Por el momento, el sector ferroviario es el más afectado por esta oleada de movilizaciones. Ayer, los trabajadores de Renfe y Adif representados por CC.OO. y la CGT anunciaron que harán huelga los días 21 de diciembre y 7 de enero, que coinciden con la operación salida y retorno de estas fiestas navideñas. CC.OO ha convocado paros de 24 horas para esos días, mientras que CGT ha programado un paro de 23 horas para el 21 de diciembre.

Los sindicatos explicaron ayer que estas movilizaciones se explican por «la continua disminución de las plantillas» de Renfe y Adif. En este sentido, CC.OO. reclama «un plan plurianual de recursos humanos que permita la renovación, rejuvenecimiento y el reequilibrio de género en los puestos de trabajo de ambas empresas públicas». Y es que el sindicato también lamenta la falta de paridad de ambas compañías, «donde las mujeres representan un 13% del personal». Por ello, CC.OO. reclama al Gobierno una nueva oferta de empleo que tenga una tasa de reposición «superior al 100%».

La convocatoria de estas movilizaciones ha complicado aún más la operación salida de las vacaciones de Navidad, que ya estaba amenazada por la protesta de los controladores ferroviarios. El Sindicato de Circulación Ferroviaria convocó hace escasos días un paro de estos trabajadores, que dependen de Adif, para el mismo día 21.

Las protestas, también motivados por la «falta de personal» de la empresa pública, están programadas en este caso entre las 0.00 y las 4.00 horas, entre las 8.00 y las 12.00 horas, y entre las 16.00 y las 20.00 horas. Por si todo ello fuera poco, los CDR catalanes han anunciado su intención de paralizar Cataluña ese mismo día con cortes en las principales arterias de la comunidad autonóma.

El calendario de protestas dentro del sector ferroviario no acaba aquí: los controladores también pararán mañana y el próximo día 28. Además, el viernes está prevista una movilización de los interventores de tren. Una huelga que ya ha obligado a Renfe a cancelar un total de 154 trenes de los habitualmente programados, 84 de AVE y Larga Distancia y otros 70 de Media Distancia.

Ayer, el Ministerio de Fomento estableció los servicios mínimos de esta movilización, que según el departamento «se convoca durante un día de excepcional movimiento de viajeros, coincidiendo la movilidad propia de un día laborable con la del inicio del fin de semana» y afectará tanto a servicios de cercanías como a media distancia y largo recorrido. Así, Fomento ha fijado unos servicios mínimos del 65,35% en los trenes de media distancia y del 78% en los de larga. Además, se garantizarán el 78% de los cercanías de Madrid en hora punta y el 65% en el resto de la jornada. En el caso de las cercanías de Valencia, Sevilla y Murcia, los mínimos oscilan entre el 50% y el 75%.

La huelga coincidirá en Madrid con los paros de los maquinistas del metro, que iniciaron el lunes unas movilizaciones que se extenderán hasta el viernes en las líneas 6 y 10. El colectivo repetirá las protestas los días 17, 18, 19 y 20 en las líneas 1, 2, 3 y 5. Mientras, en Barcelona son los vigilantes de seguridad del metro los que irán previsiblmente a la huelga en otra fecha clave: el 31 de diciembre.

Carta a Pedro Sánchez

Más allá del sector ferroviario, la amenaza de huelga sobrevuela a Ryanair. Y es que los frentes abiertos que mantiene la irlandesa con sus tripulantes de cabina puede estallar en la convocatoria de nuevos paros durante las próximas semanas.

Después de haber realizado paros en julio y septiembre USO y Sitcpla, sindicatos que representan a los tripulantes de cabina de la aerolínea, estudian volver a la huelga a finales de año. Fuentes sindicales explican que estudian aceptar la última propuesta de la Dirección General de Trabajo, que está mediando entre ambas partes. Este documento recoge reivindicaciones sindicales como la implantación de la legislación nacional dentro de la aerolínea y la desaparición parcial de las agencias de contratación con las que opera Ryanair.

Más allá de este texto, que fue presentado en octubre y que todavía no ha sido aceptado por la compañía, los sindicatos también piden al Gobierno un papel más activo en el conflicto para cesar sus protestas. De hecho, han enviado una carta a Pedro Sánchez en la que reclaman que «haga cumplir la ley española a Ryanair».

«Damos de plazo esta semana. Si la compañía no realiza un acercamiento, probablemente el lunes o el martes convoquemos nuevos paros», avisan.

Acuerdo en Air Nostrum

Los pilotos de Air Nostrum también barajaban volver a la huelga para denunciar que el grupo Inversión en Líneas Aéreas Internacionales (ILAI), creado por la propia aerolínea, está desviando parte de su producción a otras aerolíneas de su propiedad, como la maltesa MedOps y la irlandesa Hibernian. Una situación que está provocando, según los sindicatos, una precarización del empleo.

Finalmente empresa y sindicatos han llegado a un acuerdo en la reunión de este miércoles ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje, el paso previo a una convocatoria de huelga.

El acuerdo incluye el compromiso de Air Nostrum a no recurrir a la externalización con terceros, en la franquicia de Iberia, por encima del 20 por ciento. Además, la compañía recuperará todos los aviones ATR turbohélice cuya operación llevaba meses externalizando a otras compañías para operar rutas cortas, principalmente entre islas y a Melilla. A cambio, los pilotos de la compañía se comprometen a no ir a la huelga en Navidad.