Varios pasajeros hacen cola en la ventanilla de la compañía aérea Ryanair del aeropuerto Francisco Sa Carneiro de Oporto (Portugal) - EFE | Vídeo: La huelga en Ryanair afectará a más de 75 mil personas ATLAS

Ryanair sopesa frenar la huelga con contratos españoles a sus tripulantes

La aerolínea y los sindicatos se reúnen hoy con Trabajo en la víspera de las nuevas movilizaciones

MadridActualizado:

Última oportunidad para evitar el colapso de Ryanair en pleno mes de julio. La empresa y sus tripulantes de cabina (TCP) se reunirán hoy en la Dirección General de Trabajo con la intención de alcanzar un acuerdo «in extremis» que permita desconvocar las movilizaciones programadas para el miércoles y el jueves. Según ha podido saber ABC, la compañía estudia ofrecer a los tripulantes contratos españoles para evitar las protestas.

«Si eso es lo que están buscando, definitivamente vamos a trabajar en mover sus contratos a España y respetar la legislación laboral española. Ryanair está abierta a que los contratos locales estén disponibles y, de hecho, ya lo estamos evaluando», explican desde la compañía.

Ryanair ya ofreció en la última reunión, también organizada por Trabajo, el reconocimiento de las organizaciones de trabajadores con las que estaba negociando (otro foco de conflicto), pero estas sostuvieron que si no hay un cambio en las condiciones laborales de la «low cost» se mantendrán las huelgas. Y es el modelo laboral de la aerolínea, que obliga a sus trabajadores basados en España a operar bajo la legislación irlandesa, representa el mayor desencuentro entre empresa y sindicatos.

La adhesión de la empresa a la legislación laboral irlandesa no solo le está acarreando problemas con sus tripulantes de cabina. Los pilotos de la compañía han anunciado que presentarán «en los próximos días» una denuncia contra este modelo en la Audiencia Nacional. Fuentes sindicales señalan a ABC que en las últimas reuniones la empresa había propuesto un modelo de contrato «híbrido», a medio camino entre las leyes españolas e irlandesas, que era visto con buenos ojos por los trabajadores. «Pero a última hora siempre se echaban para atrás y no llegaban a firmar la conversión», señalan estas fuentes.

Ryanair ha defendido que siempre se ha ajustado a la ley con este sistema. Por ello, hasta ahora parecía difícil que la empresa modificara su modelo sin una sentencia que lo tumbe de por medio.

Por el momento, la falta de entendimiento ha desencadenado un cruce de declaraciones entre la compañía y su plantilla. Ayer, Ryanair señaló que si se mantienen las huelgas tendrá que revisar su programación de vuelos para este invierno, lo que conllevaría acometer despidos y reducir su flota. En un duro comunicado, la aerolínea señaló que no puede aceptar las «demandas irracionales» de su plantilla, que «comprometerían los precios de bajos» de sus billetes o su modelo «altamente eficiente».

La «low cost», que se ha tenido que enfrentar a varios conflictos laborales en Europa, defiende que en los últimos meses ha implementado «una serie de iniciativas para hacer a Ryanair más atractiva para pilotos y tripulantes de cabina». La compañía hace referencia así al incremento del 20% del sueldo aprobado para los pilotos de determinados países o al reconocimiento de sindicatos en Reino Unido, Italia y Alemania. Pese a ello, reconoce que en «mercados más pequeños» la relación con su plantilla sigue siendo conflictiva.

Menos beneficio

Ryanair pone como ejemplo las dos «innecesarias» protestas de pilotos producidas en Irlanda (del pasado 20 y de hoy) y las movilizaciones de los tripulantes de cabina antes mencionadas. «Hemos minimizado el impacto de la huelga cancelando una pequeña porciónde nuestros vuelos», señala aerolínea, que no descarta nuevas movilizaciones en el pico del verano pese a que mantiene «activada» la negociación con los sindicatos.

La compañía sostiene además que el estallido de estos conflictos ha mermado considerablemente su beneficio. Este alcanzó los 319 millones de euros en el primer trimestre fiscal de la empresa, lo que supone un 20% menos respecto a los 397 millones que alcanzó el año pasado. Con todo, la aerolínea mejoró el número de pasajeros transportados un 7%, hasta los 37 millones. Además, sus ingresos alcanzaron los 2.079 millones de euros en este periodo, un 9% más.