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Ryanair amenaza con despidos si las huelgas continúan

Este martes se producirá un nuevo encuentro entre los sindicatos y la aerolínea para evitar las protestas

La compañía irlandesa ganó un 20% menos, 319 millones, durante su primer trimestre fiscal

MadridActualizado:

Ryanair enseña los dientes a escasos días de que se produzca la huelga de sus tripulantes de cabina, que afectará a varios países europeos. La aerolínea ha señalado en un comunicado que no puede aceptar las «demandas irracionales» de su plantilla, que «comprometerían los precios de bajos» de sus billetes o su modelo «altamente eficiente». Por ello, la compañía dirigida por Michael O´Leary ha advertido de que revisará los vuelos que tiene programados para este invierno, lo que puede conllevar una reducción de flota y despidos.

La low-cost, que se ha tenido que enfrentar a varios conflictos laborales en Europa, defiende que en los últimos meses ha implementado «una serie de iniciativas para hacer a Ryanair más atractiva para pilotos y tripulantes de cabina». La compañía hace referencia así al incremento del 20% del sueldo aprobado para los pilotos de determinados países o al reconocimiento de sindicatos en Reino Unido, Italia y Alemania. Pese a ello, reconoce que en «mercados más pequeños» la relación con su plantilla sigue siendo conflictiva.

Ryanair pone como ejemplo las dos «innecesarias» protestas de pilotos producidas en Irlanda y las movilizaciones de los tripulantes de cabina programadas para el miércoles y el jueves en España, Portugal y Bélgica. «Hemos minimizado el impacto de la huelga cancelando una pequeña porciónde nuestros vuelos», señala la aerolínea, que advierte de que espera nuevos paros en el pico del verano pese a que mantiene «activada» la negociación con los sindicatos.

La empresa ha señalado en varias ocasiones que todos estos conflictos han sido originado por sindicatos de aerolíneas rivales. Un argumento que ha vuelto a utilizar este lunes, señalando que estas organizaciones han interferido en las negociaciones con su plantilla. Las organizaciones de trabajadores, por su parte, han denunciado que la aerolínea les exige negociar con representantes elegidos a su gusto. Una circunstancia que, junto al sistema laboral irlandés que impone Ryanair a un alto porcentaje de su plantilla, ha sido el detonante de la huelga que se producirá esta semana.

Esta afectará, solo en España, a 400 vuelos y unos 75.000 clientes de la aerolínea. El viernes, Fomento fijó unos servicios mínimos del 100% para los vuelos domésticos a las islas, de entre el 35 y el 59% en las rutas a ciudades peninsulares y del 59% de los vuelos internacionales.

En este sentido, está previsto que este martes se produzca un nuevo encuentro entre empresa y sindicatos bajo la supervisión de la Dirección General de Trabajo. Una reunión en la que se tratará de evitar las protestas de forma «in extremis».

Este mismo lunes, el responsable de Vuelo de USO Sector Aéreo, Ernesto Iglesias, ha afirmado que las «desafortunadas declaraciones» del máximo responsable de Ryanair demuestran «la nula disposición» de la compañía a «negociar un acuerdo en España, similar al alcanzado con el sindicato Ver.di en Alemania la pasada semana».

Merma del beneficio

Según la compañía, la mejora del salario de sus pilotos para evitar nuevos conflictos ha sido uno de los factores que ha mermado su beneficio. Este alcanzó los 319 millones de euros en el primer trimestre fiscal de la empresa, lo que supone un 20% menos de los 397 millones que alcanzó la irlandesa en el mismo periodo del año pasado.

Además, la aerolínea señaló que el beneficio también se ha visto afectado por la bajada de precios acometida por la empresa en los últimos meses. La tarifa media de Ryanair cayó un 4% en su primer trimestre fiscal, hasta los 38,68 euros por billete.

Con todo, la aerolínea mejoró el número de pasajeros transportados un 7% durante su primer trimestre fiscal, hasta los 37 millones. Además, sus ingresos alcanzaron los 2.079 millones de euros, un 9% más respecto al periodo anterior.

Para el conjunto 2018, la compañía mantiene unos objetivos de entre 1.250 y 1.350 millones de euros de beneficios, si bien esta admite que esta evaluación dependerá del precio de los billetes a corto plazo, las posibles huelgas de su personal, los controladores en Europa y el Brexit.