Juan Lasala, consejero delegado de REE
Juan Lasala, consejero delegado de REE - J. G. N.

«Nuestros ciudadanos e industrias no tienen por qué pagar la luz más cara que Francia»

REE pide un incremento de las interconexiones para poder duplicar la capacidad renovable

MadrdActualizado:

El consejero delegado de REE, Juan Lasala, ha recordado que ell precio medio de la electricidad en España fue el año pasado de casi 11 euros el magavatio hora (MWh) más caro que en Francia por las escasas interconexiones eléctricas que hay con el país vecino.

«Nuestros ciudadanos y nuestras industrias no tienen por qué pagar la luz más cara que en Francia», ha subrayado en el 16º encuentro sobre energía del IESE y Deloitte que se ha celebrado en Madrid.

Sobre la adquisición de Hispasat, ha dicho que «el Gobierno no nos ha obligado a realizar esta operación», la cual, «no conllevará un ajuste de plantilla». Ha añadido que Hispasat supondrá el 20% del total de la facturación del grupo REE y que están abiertos a socios, preferentemente tecnológicos ante los financieros.

Lasala ha insistido también en que debe de haber una normativa que agilice los trámites burocráticos y administrativos para la realización de todos los proyectos previstos en el plan de energía y clima que presentará el Gobierno en los próximos días y que prevé unas inversiones de unos 200.000 millones de euros hasta 2030.

En otra de las mesas del encuentro, Ángeles Santamaría, consejera delegada de Iberdrola España, ha descartado que la compañía se introduzca en otros negocios relacionados con la energía y la transición ecológica. "Zapatero, a tus zapatos", ha dicho.

Ha coincidido con Juan Lasala en que los largos trámites administrativos son una traba para las inversiones necesarias para cumplir con los objetivos del plan de energía y clima.

Santamaría ha añadido que el crecimiento de Iberdrola vendrá de la mano de las renovables y de las redes y ha subrayado que el papel de las centrales de gas será "relevante".

El consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha afirmado que los objetivos de la transición energética son "muy desafiantes y difíciles de conseguir". El problema, ha subrayado, es "cómo gestionar la parada de las centrales nucleares", porque "nos podremos encontrar con problemas de generación". "Vamos a dar un salto, tenemos que darlo, pero el plan del Gobierno debería prever una adaptación a las circunstancias actuales".

Ha añadido que las centrales de ciclo combinado de gas están abocadas a su cierre, "por lo que serían necesarios pagos por capacidad", y que apostar por el carbón "va contra los tiempos".

Manuel Fernández, director de gas y energía de Naturgy, ha manifestado que la fiscalidad debe fomentar el ahorro energético, "no la competitividad del sector".

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha vuelto a criticar que se demonice a lo combustibles fósiles. "Nos aflora el quijotismo y nos excitamos para ser mejores que Alemania y los primeros de Europa en cumplir los objetivos que nos ha marcado Bruselas". Afirma que "hay que buscar la ruta más eficiente en costes, es decir, las tecnologías más maduras. Hay que respetar todas las tecnologías porque nadie sabe cuáles existirán en 2050". Ha propuesto que sean las administraciones públicas quienen financien las tecnologías maduras que aún no están al alcance de todos los ciudadanos, como el cambio de bombillas led y, sobre todo, la sustitución de los vehículos viejos. "No se debe financiar el coche eléctrico a un rico".

Ha explicado el contrasentido que supone que el 70% de la baterías de los coches eléctricos se fabricarán en China, cuya generación eléctrica es con carbón. También ha criticado que Baleares prohíba los vehículos diésel. "Hasta 2030 el coche eléctrico no será competitivo", ha subrayado.

"Mucha prohibición" en el proyecto de ley

En otro de los coloquios, el presidente de BP España, Luis Aires, ha dicho que el anteproyecto de ley de Cambio Climático y Transición Energética tiene «mucha prohibición y mucha obligación», y ha defendido que se sustituya la prohibición por la promoción de todo lo que reduzca emisiones. Ha defendido que se incentive cualquier tecnología que reduzca emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, en lugar de primar a una determinada, como considera que hace el anteproyecto con el coche eléctrico.

Aires ha recordado que la media de edad del parque automovilístico español es de doce años y ha manifestado que medidas como las recogidas en el anteproyecto sólo agravan el problema.

En su opinión, la medida recogida en el anteproyecto de prohibir la matriculación y venta de cualquier vehículo que no sea 100% eléctrico en 2040 no va en la dirección de que haya neutralidad tecnológica y, además, manda una «señal muy delicada» a la industria del automóvil y del refino.

Por su parte, la directora general de Negocio, Comerciales y Química de Repsol, Victoria Zingoni, ha señalado que su compañía tiene una apuesta por seguir creciendo en el mundo de las renovables, tanto en energía fotovoltaica como eólica, después de haber alcanzado los tres gigavatios de generación eléctrica tras la compra de activos de Viesgo.

Ha explicado que la estrategia de la compañía es que el cliente en sus estaciones de servicio encuentre toda la energía que puede necesitar, tanto combustibles, incluido el autogas, como electricidad.

Zingoni ha coincidido con Aires en que ninguna fuente de energía por sí sola va a ser suficiente para atender la creciente demanda de energía en el mundo, y que el gas será un fuente importante durante toda la transición energética y desplazará al carbón. En el caso del transporte, ha apuntado que un vehículo de combustible de hoy en día emite diez veces menos de lo que lo hacía uno de diez años atrás.

Por su parte, el director de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Cepsa, Héctor Perea, ha afirmado que en los primeros años de la transición energética va a ser fundamental contar con todas las fuentes de energía y ha indicado que la gasolina que sale de las refinerías de Cepsa es hoy un 40% menos intensiva en carbono que hace tres años.

Ha añadido que el gas jugará un papel fundamental en la atención al consumo energético hasta 2030, crecerá un 35% e irá desplazando al carbón, sobre todo en la producción eléctrica, al tiempo que ha subrayado que el sector de petróleo y gas en Europa invirtió el año pasado 7.000 millones de euros en energías renovables.

El presidente de Enagás, Antonio Llardén, ha insistido en la construcción de la interconexión gasista con Francia y que fue rechazada recientemente por las autoridades de competencia de ambos países. "Habrá que hacer otro estudio más fino" para conseguir su aprobación, ha dicho, "porque haría bajar los precios del gas al consumidor español".