El presidente del BCE, Mario Draghi
El presidente del BCE, Mario Draghi - ABC

Draghi prepara el mercado para bajar los tipos en septiembre

La entidad central seguirá cobrando un 0,40% a los bancos por el exceso de reservas a un día

BerlínActualizado:

La decisión fue ayer tomada por «una amplia mayoría» del consejo del BCE, pero no por unanimidad, lo que seguramente explica que Draghi aplace la rebaja de tipos hasta la reunión de septiembre. Pero la decisión ya está tomada y así constó ayer en el comunicado emitido tras el encuentro en Frankufrt, en el que un añadido de solo dos palabras servía para advertir a los mercados que estamos a las puertas de un nuevo mínimo histórico de los tipos de interés europeos. En el mismo renglón donde venía apareciendo la frase «los tipos de interés continuarían en los niveles actuales», el BCE escribe ahora «en sus niveles actuales o inferiores» hasta el próximo año.

Además, en la rueda de prensa tras la reunión del consejo, Mario Draghi ha dejado claro que «un amplio grado de estímulo monetario continúa siendo necesario para que las condiciones financieras sigan siendo favorables y apoyen el crecimiento en la Eurozona», prolongando su compromiso con el mantenimiento de una política monetaria acomodaticia y abriendo la puerta a nuevos programas de compra de activos que podrían ser una realidad en noviembre.

El BCE parece estar todavía barajando distintas opciones, combinaciones de bajadas de tipos quizá con otras medidas paliativas para que esas reducciones adicionales afecten menos a los bancos, como retomar las compras netas de activos. Los bancos pagan actualmente 7.000 millones de euros por el dinero depositado en las arcas del BCE y un elevado sobrecoste podría llevar a políticas de depósito que prescindan de las cuentas del BCE.

Draghi ha insistido en que actuará en el futuro si se deprecia a la moneda única y ha hablado explícitamente, de la «simetría» de su objetivo de inflación, con lo que constata que no solo tolerará que esté «por debajo, pero cerca, del 2%», como hasta ahora, sino que también aceptará que esté algo por encima del 2%. También ha dichoque el debilitamiento del crecimiento global y el débil comercio internacional afectan a las perspectivas de la economía de la zona del euro pese a que sube el empleo y los salarios.

También ha confirmado que el Consejo de Gobierno ha encargado a «comités relevantes del Eurosistema que examinen opciones, incluyendo formas de reforzar» la orientación que hace de los movimientos de los tipos de interés, de medidas para mitigar los efectos de las tasas de interés negativas a las reservas y opciones sobre el tamaño y la composición de nuevas compras de deuda. «No nos gusta lo que vemos en el frente de la inflación», ha admitido, y «no aceptamos niveles de inflación permanentemente bajos».

Draghi no ha mostrado optimismo. El presidente del BCE considera que las perspectivas económicas están empeorando cada vez más, pero sigue viendo el riesgo de recesión bastante bajo, así como señales de resistencia en el mercado laboral, lo que apoya el consumo. En algunos países en los que el sector manufacturero es una parte importante en su actividad, como en Alemania e Italia, y empeorado, por lo que recuerda que es fundamental una política fiscal en estos países que contribuya el crecimiento.