EFE

Así es Libra, la criptomoneda de Facebook

El proyecto del gigante tecnológico consiste en integrar en Whatsapp una moneda digital para realizar transferencias de alcance global y con bajas comisiones

MadridActualizado:

Después de los muchos rumores de los últimos meses, la nueva criptomoneda de Facebook ya tiene nombre: Libra. Como ya adelantó ABC hace unos días, el gigante tecnológico anunció el proyecto el pasado mes de diciembre, con el objetivo de integrar la criptodivisa en Whatsapp en 2020 y apuntarse así a la tecnología «blockchain».

Pero Libra será una criptomoneda peculiar. Primero, por ser una «stablecoin», es decir, está vinculada a una moneda corriente. «En vez de dejar que cambie su valor en el mercado, la criptomoneda de Facebook va a tener el mismo valor al cambio que, por ejemplo, un euro o un dólar. Podrá subir el valor de referencia, pero a unos ritmos más controlados a los que estamos todos acostumbrados», explica Óscar Lange, profesor del Instituto de Economía Digital de ESIC. Una criptodivisa que evita la fluctuación y la volatilidad que caracteriza al mercado de estos activos, lo que facilita así las compras diarias.

Como auguraban algunos medios, la criptomoneda será gestionada por un consorcio de empresas, bautizado como Asociación Libra (organización independiente sin ánimo de lucro), con sede legal en Ginebra. Entre los -por ahora- 28 «miembros fundadores» destacan Visa, Mastercard, Vodafone, PayPal (que ya ha buceado en proyectos similares), eBay, Spotify, Uber, Lyft, Booking Holdings (propietaria de Booking.com, Priceline.com y Kayak.com) y la firma argentina de comercio electrónico Mercado Libre. Ni Estados, ni instituciones bancarias; estas empresas, que deberán aportar, como mínimo, 10 millones de dólares cada una para participar en el proyecto, serán las «oligarcas» de esta moneda descentralizada.

El Internet del dinero

En un planeta donde 1.700 millones de personas no tienen cuenta bancaria -el 31% de la población-, Mark Zuckerberg imaginó un mundo mejor. La premisa de Facebook es sencilla: una moneda digital para pagar por internet, que permita transferencias de alcance global, rápidas y con bajas comisiones. En definitiva, proporcionar un sistema financiero al que se pueda acceder fácilmente desde cualquier rincón del globo.

Como se aprecia en su carta de presentación, el foco de Libra son los países «desbancarizados» (asiáticos y latinoamericanos), donde un sistema de pago integrado en el móvil «puede triunfar», asegura Lange. Entre ellos, India es uno de los pesos pesados, con más de 200 millones de usuarios en Whatsapp y millones de dólares anuales de remesas que regresan al subcontinente. «Los usuarios de los servicios de Facebook (Facebook, Instagram, Whatsapp y Messenger) son muy captivos, la incorporación de los pagos podría tener una gran adopción si se integran sin fricción en la experiencia del cliente», opina Ramón Ferraz, CEO de 2gether, la primera plataforma bancaria colaborativa.

Calibra será el monedero virtual para todos, además de la empresa filial de Facebook registrada por la tecnológica en el consorcio suizo. Una plataforma de pagos integrada en Whatsapp e Instagram, donde los usuarios podrán almacenar, enviar y cambiar monedas locales por Libra y viceversa. Cualquiera podrá acceder a esta cartera de criptomonedas, siempre que asocie un documento de identificación oficial a su cuenta. Eso sí, adiós al anonimato, el principal atractivo de muchas criptodivisas.

Dado que Calibra no compartirá información de cuentas ni datos financieros con Facebook ni con terceros, pero sí lo hará con los «datos globales» (que, insisten, no podrán identificarse con personas concretas), es común que el proyecto levante sospechas. Sobre todo, teniendo en cuenta el talón de Aquiles de Mark Zuckerberg: la privacidad. «La situación de Cambridge Analytica ha perjudicado a Facebook, pero no ha destruido la confianza de gran parte de sus usuarios. Si lo implementan bien, puede incluso ayudarles a recuperar parte de la confianza perdida», opina Ferraz.

El negocio de los datos

Más allá de las comisiones, Facebook tiene mucho que ganar. El despliegue de Libra abre la puerta al premio más codiciado: los datos de compras y ventas de los que todavía no dispone, y que los bancos ya están explotando. «Los pagos incorporan una fuente de información importante para aumentar el valor de la publicidad que ofrece a los anunciantes», explica Ferraz. Pero la tecnológica no será la única empresa con derecho a esta información, pues todas las compañías que impulsen el proyecto tendrán su trozo del pastel. De hecho, la compañía de Mark Zuckerberg solo mantendrá el liderazgo del proyecto este año, no así cuando se produzca su despliegue definitivo.

Por otro lado, la regulación es un obstáculo a tener en cuenta. Si bien en Europa existen marcos de dinero digital que podrían respaldar la Libra, la legalización del «espacio cripto» en otros países pende de un hilo. Aun así, Lange está convencido de que «si les dejan en Estados Unidos, Europa y algún país objetivo como la India, tienen más que de sobra para empezar».

Si la criptomoneda global de Facebook tendrá éxito o no es la incógnita que todos plantean. Ferraz cree que «reforzará la propuesta de valor de Facebook, a clientes y anunciantes, lo que tendrá un impacto positivo en su rentabilidad». Según el experto de ESIC, «la clave es que Facebook tiene en su poder a Whatsapp, y que Whatsapp está en todos nuestros móviles». En total, 2.000 millones de usuarios repartidos por el mundo que podrán utilizar esta criptomoneda. Así, como apuntan desde Facebook, Libra podría ser, efectivamente, la moneda que «reinvente el dinero y transforme la economía global».