Sede de Liberbank en Oviedo
Sede de Liberbank en Oviedo - EFE

Liberbank ganó 110 millones en 2018 al reducir costes y gracias al pulso comercial

La entidad redujo su tasa de morosidad por debajo del 5% y enajenó más de 900 millones en inmuebles adjudicados

MadridActualizado:

Liberbank va cumpliendo los parámetros que se había fijado en su plan de saneamiento y recapitalización en el otoño de 2017, cuando amplió capital por 500 millones de euros, y demuestra a la vez pulso comercial. Eso ha permitido a la entidad formada por las antiguas Casjastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura cerrar 2018 con un beneficio neto de 110 millones de euros, frente a las pérdidas de 259 millones que había registrado en 2017 a raíz de su saneamiento.

La entidad dirigida por Manuel Menéndez, que ahora estudia su absorción por parte de Unicaja, operación que daría lugar al sexto banco español por activos, ha registrado una buena evolución de los ingresos recurrentes. El margen de intereses crece un 11,5%, a 453 millones de euros, mientras que los ingresos por comisiones, pese al negativo entorno en los mercados y su impacto en la gestión de activos, se incrementan un 0,9%, a 183 millones. El grupo concedió un total de 6.075 millones de euros en nuevo crédito, un 38,2% más que en 2017, de forma que el saldo vivo de inversión crediticia aumentó más de un 9%. Además, por pla parte de la captación de recursos de clientes, el banco creció4,6%, con un incremento del 6% de las cuentas corrientes y del 8,9% de los fondos de inversión.

Sin embargo, la fuerte caída de (-62,7%) de los resultados por operaciones financieras, ingresos muy volátiles y no recurrentes, empañan la cifra de facturación total del banco, que se reduce un 0,9%, a 640 millones. Esto fue compensado por una fuerte de reducción de los costes de explotación, que se redujeron un 8%, a 357 millones de euros. Además, la entidad redujo la tasa de morosidad en 3,7 puntos porcentuales, hasta el 4,94%, por debajo de la media del sector; enajenó más de 900 millones de euros en inmuebles adjudicados, reduciendo esa cartera casi un 23%, a 1.960 millones, y bajó la tasa de activos improductivos al 12,38%, 5,7 puntos menos que en 2017, avanzando así en su plan de saneamiento.