Los exgobernadores Miguel Ánfel Fernández Ordóñez (izquieras) y Jaime Caruano (derecha), junto al exministro de Economía Pedro Solbes, en una imagen de archivo
Los exgobernadores Miguel Ánfel Fernández Ordóñez (izquieras) y Jaime Caruano (derecha), junto al exministro de Economía Pedro Solbes, en una imagen de archivo - SIGEFREDO CAMARERO

Los inspectores del Banco de España, sobre la crisis de las cajas: "Lo que ocurrió se pudo evitar"

El presidente de la Asociación de Inspectores critica denuncia que las fusiones vía SIP no contaban con informes del supervisor

MADRIDActualizado:

Los máximos responsables del Banco de España en las dos últimas décadas, desde Jaime Caruana hasta Luis María Linde, han admitido durante su comparecencia en los últimos meses ante la comisión de investigación de la crisis de las cajas de ahorros que hubo ciertas deficiencias de supervisión, pero que esto se debió a una falta de competencias o soporte jurídico y a la doble recesión de la economía española, y que no hubiese evitado el rescate final del sector financiero español. Versión que no comparte el cuerpo técnico de la institución. "Lo que ocurrió no tenía por que haber ocurrido, o no al menos con la vilurencia con la que sucedió", ha dicho este martes en el Congreso de los Diputados el presidente de la Asociación de Inspectores y Auditores Informáticos del Banco de España (IEB), Pedro Luis Sánchez, muy duro y crítico con la gestión de las cúpulas de la institución.

"No es cierto que no se pudo haber hecho más desde el ámbito de la regulación y la supervisión financieras para evitar el desastre bancario", ha insistido la asociación, que aglutina al 80% de los inspectores de la institución, tradicionalmente muy crítica y distanciada de la alta dirección del organismo. Sánchez ha explicado que se contaba con herramientas suficientes tanto desde el punto de vista jurídico como de recursos humanos y técnicos, pero que no se empleadoron a fondo. "No se usó con la suficiente fuerza el amplio abanico de herramientas que ofrecía", ha dicho, la ley de disciplina e intervención de entidades de crédito.

La Asociación de Inspectores del Banco de España, o al menos su cúpula, ha sido tachada desde algunos ámbitos de alarmista, y el propio Sánchez ha reconocido este martes que en los últimos años, fruto de su política de comunicación, ha sufrido ciertas bajas de afiliados. "No somos alarmistas, lo que tenemos es resistencia al desastre que se puede evitar", ha dicho el inspector, que también ha criticado el actual modelo de supervisión derivado del Mecanismo Único del Banco Central Europeo (BCE), que califica como un paso atrás. "Nos puede condenar a un desastre mayor al ya ocurrido", ha avisado.

"Si se permite que el sistema financiero se dirija al abismo, lo lógico es que se despeñe", ha dicho respecto a la gestión primero de la expansión crediticia durante los años de bonanza y burbuja y la del rescate después. Sánchez ha negado la teoría de que el sistema financiera cayese por la doble recesión económica que sufrió España, como justificaron el exgobernador Jaime Caruana, el actual gobernador, Luis María Linde, y el exsubgobernador José Viñals. "Las entidades que quebraron no lo hicieron por esa doble recesión, sino por las debilidades que se gestaron en los años anteriores", ha dicho.

El fracaso de los SIP

Sánchez ha lamentado por ejemplo cómo el supervisor permitió, a partir de 2009, las fusiones frías entre cajas de ahorros (SIP) como fórmula para tratar de solucionar los problemas ya latentes, y que acabaron rescatadas. "Hubo errores de bulto en su concepción", ha dicho, recordando que los problemas que se pretendían atajar se engordaron. "Si se junta una entidad en situación de quiebra patrimonial con otra que está 17 veces quebradas no es necesario hacer ningún análisis para saber que es un auténtico desastre", ha espetado en referencia a la fusión de Caja Madrid y Bancaja en BFA-Bankia.

Sánchez ha insinuado que las cuentas de ese grupo al salir a Bolsa, como constataron los peritos judiciales del caso Bankia, dos inspectores del Banco de España, estaban maquilladas. Al respecto, el compareciente acusó a la cúpula del Banco de España de permitir a las siete cajas que integraron BFA-Bankia cargar contra reservas y no contra la cuenta de resultados, como obliga la norma contable y en contra del criterio manifestados entonces por la Dirección General de Regulación, determinadas provisiones que les habría llevado a pérdidas. Eso, según ha recordado Sánchez, permitió a esas entidades repartir bonus entre sus directivos por más de 100 millones de euros.

Las cuentas de Bankia en 2011, "pintadas"

El inspector da por imposible además que Bankia contase, como defiende en sede judicial, con una serie de provisiones específicas pendientes de asignar, explicando que incluso ese es un concepto que no figura en ninguna normativa contable. "Son provisiones que estaban pintadas en los estados financieros de Bankia", ha dicho.

Es más, el representante del cuerpo de inspectores ha llegado a asegurar que en el seno del Banco de España no existen informes técnicos sobre esas fusiones, e incluso ha invitado a los diputados a reclamar a la institución esos informe, para chequear que no existen. De hecho, Sánchez, quien ha matizado que esos informes no son obligatorios pero sí una buena práctica, ha advertido también de que la recién aprobada integración entre Bankia y BMN, avalada por consultores externos contratados a tal efecto por el FROB, no cuenta tampoco con un informe del supervisor que detecte posibles deficiencias.

En todo caso, Sánchez, ha defendido el trabajo y la actuación del cuerpo de inspectores, recordando como sus advertencias públicas e internas vía mails e informes ya previeron, incluso en 2006 en una carta en la que hacían una enmienda a la totalidad de la gestión de la cúpula del Banco de España, parte del desastre luego ocurrido. "Nuestros compañeros pudieron haber sido más precisos y concretos, pero no más acertado", ha dicho, recordando por ejemplo cómo los inspectores auguraron el final de la fusión BFA-Bankia.