BlaBlaCar opera en más de veinte países
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La economía colaborativa se enfrenta por primera vez a los tribunales

Este miércoles se celebra la vista del juicio sobre la demanda que Confebús interpuso contra BlaBlaCar por llevar a cabo una supuesta competencia desleal

Madrid Actualizado: Guardar
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Por primera vez en España, una empresa dedicada a la economía colaborativa se enfrenta al veredicto de un juez. Este miércoles comienza la vista del juicio sobre la demanda de la patronal de empresas de transporte en autobús (Confebus) a BlaBlaCar por una supuesta competencia desleal. Después de que tanto empresas como organismos de competencia hayan emitido su propia sentencia respecto a la legalidad de su actividad, la herramienta encara esta vez el veredicto más importante de su historia.

Andrés Sánchez Magro, magistrado titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid será el encargado de decidir si la plataforma especializada en conectar viajeros en coche es un competidor directo del autobús. Confebús entiende que BlaBlaCar ofrece un servicio similar al suyo sin contar con los requisitos legales y de seguridad que sí deben tener sus autobuses, por lo que pide su suspensión. Si el juez comparte su opinión, BlaBlaCar deberá cambiar por completo su modelo para seguir operando.

Aunque este hito supondrá el primer juicio a una empresa colaborativa, no es la primera vez que un tribunal se pronuncia respecto BlaBlaCar. La herramienta logró esquivar la suspensión cautelar en febrero, reclamada también por Confebus. El juez Andrés Sánchez Magro, que también fue el encargado de tomar esta decisión, esgrimió entonces que la compañía llegó a España en 2009, por lo que vio innecesario suspender su actividad cautelarmente siete años después.

El mismo magistrado, sin embargo, emitió un veredicto distinto cuando el sector del taxi reclamó la misma medida para Uber en 2014. En este caso, Sánchez Magro sí apreció una competencia desleal y decretó la suspensión cautelar de la «app». «Existen indiciariamente conductas ilícitas que se agotan en sí mismas», afirmó el juez en su veredicto. Después de intentar sin éxito regresar a España en los meses siguientes, Uber decidió cambió su estrategia a finales de 2015. Hace unos meses regresó al país con un modelo de negocio renovado, basado en el uso de conductores profesionales en lugar de particulares.

Ingresos de tres euros anuales

Desde BlaBlaCar se muestran confiados en que los juzgados le den la razón de nuevo. La compañía cita el precedente de los últimos meses y destaca su «compromiso» con España. En el caso de que la sentencia -que no tardará en producirse- fuera adversa, agotarán todos los recursos legales para mantener su actividad.

Como defensa previa, la herramienta ha reiterado estos días que son una red social, no una empresa de transportes. BlaBlaCar ha llegado a asegurar que los ingresos de sus usuarios no superan los 3 euros anuales y que el impacto que ocasiona en el negocio del autobús se limita al 0,3%. BlaBlaCar opera actualmente en 22 países y cuenta con 25 millones de usuarios.

El juicio no solo afectará al futuro de esta compañía. El veredicto puede crear un precedente de cara a próximos conflictos judiciales. El avance de este nueva fórmula empresarial y la oposición que ha encontrado por parte de varios sectores así lo indican.