PUEBLA

Draghi rebusca en su caja de herramientas: los «nuevos» estímulos para reactivar la Eurozona

El presidente del BCE tiene ante si varios caminos que van desde el retorno a las compras de activos (la «expansión cuantitativa»), comprar deuda corporativa o reducir aún más la «facilidad de depósito»

MadridActualizado:

Cuando el próximo mes de octubre el italiano Mario Draghi abandone la presidencia del BCE, cargo que ostenta desde noviembre de 2011, se podrá afirmar aquello de que sus palabras conmovían a los mercados. No con la misma intensidad que el ya histórico 26 de julio de 2012- «de acuerdo a nuestro mandato, el BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro», recuerden- pero con un espíritu similar este martes el economista italiano ha dado un nuevo giro (retórico aún) a la política monetaria de la Eurozona. En concreto, ha abierto las puertas a nuevos estímulos que se debatirán en «las próximas semanas» dentro del consejo de Gobierno. Todo ello, sujeto a que el crecimiento económico permita que la inflación se sitúe dentro del objetivo del 2%. Es decir, a que no continúe la actual desaceleración.

Los países que comparten el euro se expandieron en conjunto un 1,8%, al menor ritmo desde 2014. Tampoco las previsiones para este año y el próximo invitan demasiado al optimismo: La Comisión Europea ha estimado un crecimiento para este año en la Eurozona del 1,2% por un 1,4% del conjunto de la Unión Europea. Mientras que para 2020, Bruselas estima una expansión del 1,5% para los países de la moneda común por un 1,6% del todo el bloque comunitario. Por su parte, el FMI ha rebajado en tres y dos décimas respectivamente sus proyecciones para 2019 y 2020 para quienes comparten el euro: un crecimiento del 1,3% para este ejercicio y del 1,5% para el próximo-

Las «herramientas» de Draghi

Pero, ¿hay suficiente fondo en la caja de herramientas de Mario Draghi? A decir del profesor de Economía de IESE, Javier Díez – Giménez, al italiano «le quedan muchos recursos». Para este experto, el presidente del BCE puede regresar a la «expansión cuantitativa («quantitative easing», en inglés)». Es decir, al retorno de las compras masivas de deuda (pública o privada) recuperando el programa que finalizó oficialmente en diciembre. Sin embargo, como ha matizado este experto, el presidente del BCE tendrá que «aumentar los límites de deuda pública que tiene el BCE de cada país» y «modificar los procedimientos de actuación». Eso si, la red nunca ha sido retirada de todo: Draghi ya anunció una nueva ronda de subastas trimestrales de financiación para los bancos de la Eurozona - TLTRO - III- con el objetivo de que concedan más créditos.

Otra opción, ha añadido el profesor del IESE, es rebajar los tipos de interés que están en el 0% e internarse en el terreno negativo alejándo aún más la posibilidad de una subida de tipos prevista para la primera mitad del año que viene o «reduciendo más la facilidad de depósito - es decir, incrementándola más para que resulte menos atractivo acumular fondos en Fráncfort- para incentivar que los bancos a que concedan más préstamos». En la actualidad, se sitúa en el -0,40% mientras que la facilidad de préstamo está fijada en el 0,25% hasta mediados de 2020.

Díez- Giménez ha apuntado que «Draghi forzará los límites de su mandato y llevará la política monetaria más allá que nunca». Algo que ha considerado «conlleva complejidad teórica» y podría llevar al italiano incluso a elevar el objetivo de inflación por encima del 2% ya que si los precios no están por encima de esa cota res más difícil justificar ciertas medidas.

Compra de deuda corporativa

Al respecto, el profesor de Economía del IESE, ha constatado que «Draghi se ve obligado a actuar de la única manera posible: con estímulos monetarios». A su juicio, la Eurozona no deja mucho espacio tanto a la política fiscal se encuentra limitada por el Pacto de Estabilidad y monetaria por el estatuto del Banco Central Europeo (BCE). Además, ha añadido, «es complicado bajar los tipos por debajo de cero».

Draghi también tendría una tercera opción, a decir de esta fuente, como es la compra de deuda corporativa, que ya ha realizado en ocasiones anteriores: «En ningún caso el BCE va a comprar acciones, sino a prestar a una empresa», ha matizado este experto.

Draghi: «esclavo de sus palabras»

Para el profesor de Esade, Juan Ignacio Sanz, el principal problema del presidente del BCE es que es «esclavo de sus palabras hasta marzo de este año». De por sí, este experto ha comentado que todo lo declarado ayer «contradice» lo afirmado por el italiano hasta diciembre del año pasado y que le va a tocar «jugar con la política de comunicación sin reconocer grandes errores». En su opinión, un cambio de posición radical «generaría turbulencias en el mercado» y esto le lleva a concluir que el margen de maniobra es muy limitado.

«Creo que Draghi se decantará por alargar el periodo de tipos de interés bajos más allá de finales de 2019 y principios de 2020», ha apuntado este académico quien cree que el principal responsable del BCE si comprar activos sería tanto como «un reconocimiento de que los análisis del banco emisor no era fieles a la realidad». Tampoco cree que una alternativa sean los tipos de interés negativos, ya que sería «como comprar activos».

En este sentido, descarta la compra de deuda corporativa y lamenta que «la Reserva Federal sí ha demostrado una reacción diferente mientras que la entidad europea ha arrastrado los pies en su toma de decisiones». Todo ello, en un escenario en el que hay «incertidumbre» impulsada por tres elementos: el Brexit, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China; así como la «incertidumbre política» especialmente en España. En su opinión, no queda mucho del periodo de gracia que nos han concedido los mercados.