Reuters / Vídeo: EuropaPress

Las claves de la quiebra de Thomas Cook

El turoperador británico cesa sus operaciones y deja en el aire la vuelta a casa de 600.000 turistas

Madrid Actualizado: Guardar
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En la madrugada de hoy lunes se ha conocido que el grupo de viajes británico Thomas Cook se ha declarado en suspensión de pagos al no poder sellar un plan de rescate para hacer frente a la deuda que atesora. Una decisión que ha dejado atrapados a 600.000 turistas en su destinos turísticos, miles de ellos de España. De hecho, para los destinos de costa como Canarias, Baleares y la Costa del Sol el operador era su primer cliente. Según datos de la consultora Mabria Technologies, aunque había un total de 960.000 plazas programadas en España entre mayo y dieciembre, las reservas de plazas del turoperador para España era de un 10% menor respecto a 2018.

El gigante turístico, que emplea a 22.000 personas -9.000 en el Reino Unido-, administra hoteles, resorts y aerolíneas para 19 millones de personas al año en 16 países y cuenta con 105 aviones y posee 200 hoteles y complejos hoteleros con su marca, no ha podido revertir una situación crítica. Los resultados del primer semestre arrojaron unas pérdidas operativas de 1.474 millones de libras (1.687 millones de euros), frente a 255 millones de libras (292 millones de euros) el año anterior. A su vez, la deuda de la compañía fue de 1.247 millones de libras (1.428 millones de euros).

Estos malos resultados fueron consecuencia del retraso de los consumidores a reservar vacaciones para este verano debido a la actual incertidumbre en el Reino Unido, que aún no ha concretado los términos de su retirada de la Unión Europea. La incertidumbre introducida por el desenlace del Brexit, la depreciación de la libra, la renqueante marcha de la economía europea y el auge de la contratación directa a través de internet fueron el cóctel definitivo para el cese de su actividad.

[Gráfico elaborado por Statista]

Ante esta situación, la compañía buscaba en los últimos meses una solución a sus problemas. El fondo Fosun aseguraba en un principio 900 millones de libras para el rescate, una maniobra que le hubiese dado el control mayoritario del turoperador. A estos millones también se les iba a sumar una inyección de liquidez de unos 200 millones de libras para contar con «mayor margen de liquidez». No obstante, todo fue retrasado por la exigencia de los bancos -como el RBS y el Lloyds- de contar con nuevas reservas de cara al invierno, que la firma no ha sido capaz de lograr.

Repatriación

La quiebra del turoperador ha dejado a 600.000 turistas atrapados en el extranjero, siendo un cuarto de ellos británicos. Hoy, muchos de ellos se han entrerado en el aeropuerto esta misma mañana de la imposibilidad de volver a su país de origen por el cese de operaciones de Thomas Cook. Por ello, el Gobierno británico ha dispuesto que se inicie un programa de repatriación durante las próximas dos semanas, que comenzará hoy y durará hasta el próximo 6 de octubre a fin de devolver a los turistas de este país al Reino Unido. Se calcula que el coste de la repatriación superará los 100 millones de euros.

«Los clientes de Thomas Cook en el Reino Unido que tienen que viajar no deberían ir al aeropuerto pues todos los vuelos hacia el Reino Unido han sido cancelados», alertó la CAA.

En cuanto a los turistas que se encuentran en España, la ministra de Turismo en funciones, Reyes Maroto, ha informado de que el Gobierno británico, a través de la embajada en España, le ha garantizado que ya han activado el plan de contingencia y que todos los turistas afectados van a ser repatriados, por lo que ha pedido «que estén tranquilos».

En cuanto a los turistas españoles, la ministra, en declaraciones en la cadena Ser, no ha detallado el número de afectados. «Hoy lo importante es el plan de contigencia que el Gobierno británico está desplegando para que los turistas puedan volver a sus países. En las próximas horas trataremos de mantener una reunión para determinar el impacto y minimizarlo».