Abanca inicia su expansión en Portugal

La entidad gallega gestiona ya un volumen de negocio de casi 7.400 millones de euros tras absorber la red de Deutsche Bank en el país vecino

A CoruñaActualizado:

Abanca se lanza de lleno a la conquista del mercado portugués. Y lo hace para crecer de manera exponencial, como demuestra el hecho de que su desembarco al otro lado de la frontera se concreta con la adquisición de la red lusa de Deutsche Bank para gestionar un volumen de negocio cercano a los 7.400 millones de euros.

De esta forma, la firma gallega se convierte en la décima entidad financiera del país vecino después de una decidida apuesta por la banca privada, la banca de empresas, los seguros y la banca digital.

Han transcurrido un año y tres meses desde que se anunció la operación, ahora plasmada tras cerrar todos los flecos de la integración y garantizar a los clientes que ya pueden realizar sus operaciones a través de la banca digital, sin que perciban ninguna alteración en este sentido.

Nada más asentarse en Lisboa, arranca la marca española con una cartera de 79.000 clientes, entre particulares y empresas. Gracias a su contribución, maneja alrededor de 4.100 millones de euros en recursos de usuarios y 3.300 en concepto de crédito.

La entidad presidida por Juan Carlos Escotet, con Francisco Botas como consejero delegado, se ha dotado de una estructura en Portugal encabezada por Pedro Pimenta, a cuyo cargo permanecen casi 500 profesionales repartidos una red de 70 oficinas a lo largo del territorio luso.

Tras absorber los cimientos de Deutsche Bank, la integración de servicios puede calificarse como absoluta, tanto a nivel de los establecimientos como de las aplicaciones.

Las huellas del antecesor alemán han desaparecido totalmente y las sedes corporativas, como también los puntos de venta, muestran la marca de Abanca en toda regla.

Es el segmento de la inversión el que más permite a la firma gallega erigirse en un polo financiero con creciente proyección. Así, se ha hecho fuerte en el terreno de la comercialización de fondos internacionales (con una cuota de mercado del 35%).

¿Y qué ventajas tiene para el cliente? Pues el impulso a la financiación de sus planes o un extenso catálogo de productos (algunos muy novedosos), por citar solo dos ejemplos.

El motivo de la expansión de Abanca en dirección a Portugal no es otro que sumarse a la explotación de la elevada potencialidad financiera desarrollada desde Lisboa en los últimos años. Se trata de un socio necesario en el mercado ibérico y puede presumir de unos indicadores económicos saneados.

Por su parte, el emblema gallego intenta posicionarse cada vez mejor, tal cual evidencia su objetivo de aquí a 2021: situarse en unos niveles de negocio próximos a los 9.400 millones de euros.

Lo que está claro es que Abanca confirma su pujanza empresarial, algo que se traduce en su buena posición para sacar adelante una opa por Liberbank.