Maverick Viñales
Maverick Viñales - Yamaha

MotoGP | Gran Premio de EspañaEntrevista a Maverick Viñales: «La tele solo la pongo para ver Shin Chan»

Con dos triunfos y un cero en Austin, asume la presión por ganar con autocrítica y madurez: piensa en el podio si no hay opción de victoria

JerezActualizado:

Todavía la mayoría de aficionados que esperan junto a los camiones de Yamaha visten el amarillo de Valentino Rossi, pero Maverick Viñales (Roses, 1995) ve cómo crece su público y sus compromisos con la prensa. Certificó lo que se esperaba de él con dos victorias en este 2017, a seis puntos del líder. Llega puntual, y atiende a ABC en una oficina dentro de los trailers enfrente del garaje. Hace justo un año también recibió a este periódico, todavía vestido de Suzuki, esperando su oportunidad en Yamaha. De vuelta a Jerez, está donde quería.

¿Va todo como pensaba que sería?

Sabía que si tenía la Yamaha podía tener la oportunidad de luchar por victorias y por el título y es lo que estamos haciendo, llevando la moto al cien por cien, sacando mi mejor pilotaje y cada fin de semana estamos ahí. Lástima en Austin. Estaba muy enfadado. Hicimos grandes entrenamientos y en el warm up supimos que teníamos buen ritmo para estar con Marc Márquez. La caída fue extraña. Todavía no entendemos por qué. Pero si las cosas siguen así, podremos hacer un buen resultado. Es lo que pensaba.

¿La caída en Austin fue un toque de atención después de dos victorias?

Ninguna de las dos fue sencilla aunque parezca lo contrario. La caída, como digo, fue algo extraño. Tenía muy buen feeling con la rueda delantera y justo en la carrera no me sentí cómodo. ¡Me caí en la segunda vuelta! Hacía muchísimos años que no me caía en carrera. Pero también vas apretando y, claro, nunca se sabe. Lo que tengo que hacer es olvidarlo.

¿Lleva usted la moto y no al revés?

Creo que la estoy controlando bastante. En casi todos los circuitos estamos rodando muy rápido, por debajo de los tiempos que tenía la Yamaha el año pasado, la estamos mejorando, cada vez es más completa. Estoy contento por eso. La estoy llevando bien, por el sitio, a mi manera. Todos decían que era un poco más estilo de Jorge [Lorenzo] o más fina o más tal, pero la estoy llevando a mi manera, controlando como a mí me sale y responde bien. Cada vez me siento mejor e iré conociendo el límite, para saber dónde apretar y dónde guardar. También el equipo entiende más. Por el momento no está yendo mal, no.

¿Espera mejorar más?

Falta, falta, sí, falta. Sobre todo la experiencia de estar delante en las carreras. Solo llevamos tres. Tengo que hacer carreras, aprender, saber hacer las estrategias. Hay días que no se puede y no se podrá y hay que aprender en esos días a conservar.

¿Qué sintió al ser líder de todos?

Que estás haciendo bien el trabajo, que estás entrenando bien, el equipo responde bien. Hay que seguir, mismo método y hasta el final.

¿Hay mucha frustración cuando no salen las cosas, como en Austin?

No, sabemos que si todo está al cien por cien optamos a la victoria. Si ese día no está todo, hay que optar a segundo o a tercero. Lo de Austin no se puede volver a repetir. Hay que llevar puntos a casa. Aunque salgamos con la mentalidad de ganar la carrera.

Todavía no se ha dado en la pista ese duelo entre Márquez y usted. ¿Le apetecería, aquí, en la última curva?

¡Espero que no! Espero poder estar delante. Es difícil en MotoGP, no todos los circuitos son iguales, las motos van muy distintas. Tienen que darse muchas circunstancias para que tengamos un combate en la pista, sobre todo en la última vuelta. Pero si pasara, sería divertido. Habría espectáculo y a mí me gustaría, desde luego.

Está en la élite de la élite, ¿en qué lo nota más?

En el equipo. Tiene muchísima experiencia. Es un gran salto. En Suzuki era muy joven, aunque los mecánicos llevaran toda la vida y eran supermecánicos, con el técnico era justo el primer año, y el segundo. Muy pronto. Con Ramón [Forcada] es muy distinto. Tiene mucha experiencia, sabe perfectamente cómo va la moto y, cuando hay un fallo, cómo corregirlo. Por ahora nos estamos entendiendo bien.

Ahora que ve a Rossi tan cerca, ¿cómo lo ve, sigue aprendiendo?

Se lo tendrías que preguntar a él, pero sí es verdad que se fija mucho en sus rivales. Y es una persona que trabaja mucho durante todo el fin de semana. Normalmente no lo ves destacar, pero luego en la carrera siempre está ahí. Es líder. Trabaja mucho e intenta cubrir todos los detalles. No se le escapa nada. Intentaré dar mi máximo siempre para que él también lo tenga que hacer y no ponérselo fácil.

¿Cómo lleva la presión por las expectativas creadas?

La presión siempre está. Sabes que cuando te subes a la Yamaha toca ganar. Pero me gusta porque es para ganar. Estás ahí para eso. Me motiva a entrenarme un poco más, a ser más cuidadoso con todos los detalles.

Aparenta mucha tranquilidad.

Bueno, bueno, depende de la situación. Puedo parecer tranquilo porque sé que con trabajo se consiguen las cosas. No sirve de nada ponerse nervioso. Si un día estás quinto no te quejes. Calma, relajarte y concentrarte y trabajar para el día siguiente.

Usted es la cara del cambio de equipo. La cruz es Lorenzo, ¿cómo lo ve?

Son motos muy distintas. La Yamaha es muy dócil, te deja pilotar bien y sacar todo lo que tú tienes. La Ducati es muy física, se mueve mucho, tiene unas líneas un poco extraña y Jorge lo que necesita es tiempo de adaptación. Pero podrá hacer grandes carreras.

En 2013, como campeón de Moto3 dijo que era el mejor día de su vida. ¿Lo ha superado ya este año?

(Lo piensa) No, no lo hemos superado. Valencia todavía lo es. Esperemos.

¿Qué suele desayunar en un Gran Premio?

Un vaso de leche con cereales y una tortilla. Nada especial, ¿no? Bueno, los deportistas, ya se sabe con la proteína...

¿Controla mucho la dieta?

Sí. Cuando luchas por un Mundial hay que mirar todos los detalles. En casa cocino yo. Fácil, ¿eh?Arroz, pollo, tortilla.

Pasó algún tiempo entrenándose en el Centro de Alto Rendimiento, ¿qué aprendió?

Fue una gran experiencia y he recogido buenos hábitos. Me sirvió mucho para hacer una base de entrenamiento. Ahora ya sé qué rutina tengo que hacer y lo que me sirve a mí para la moto.

¿Es un obsesionado de las motos, todo el día con ellas?

No. Llevo mucho tiempo sin tocar motos que no sean la de MotoGP. Hago de vez en cuando supermotard, pero nada más. Ni siquiera juego a videojuegos de motos.

¿Qué le llena fuera de las motos?

Me llenen las metas de entrenamiento: llegar al peso que me propongo a principio de año, alcanzar la fuerza que quiero. Eso es lo que me motiva.

Para desconectar, ¿tele?

¡No tengo tiempo! Desayuno, sacar al perro, entrenar, comer, entrenar. Llego a casa y ya es de noche y prefiero ponerme a jugar «FIFA» o al «Call of Duty», que juego bastante, bastante (sonríe). Solo pongo la tele para ver Shin Chan (dibujos animados), que soy muy fan (se ríe).