Rosell, en febrero de 2019, saliendo de la cárcel de Soto del Real
Rosell, en febrero de 2019, saliendo de la cárcel de Soto del Real - EFE
Barcelona

La pesadilla de 643 días de Sandro Rosell en la cárcel

Los abogados de Rosell valorarán a partir de hoy las posibles medidas contra la juez Carmen Lamela

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«Os han absuelto. Os han declarado inocentes. No hay ningún cargo. Ha acabado todo». La voz vehemente de Andrés Maluenda, uno de los abogados que ha defendido a Sandro Rosell, aún resonaba en los oídos del expresidente del Barcelona cuando, conteniendo a duras penas la emoción, descolgaba el teléfono y daba la buena nueva a sus padres. Mientras tanto, Marta Pineda, su esposa, trataba de comunicarse con sus hijas a través de Whatsapp. De fondo, Mariona Rosell, que en ese momento estaba en el domicilio de su hermano, estallaba de alegría. Atrás quedaban dos años de calvario, de sospechas y de acusaciones.

(Carta abierta de Bartomeu a Rosell)

643 días de prisión preventiva. Trece peticiones de libertad provisional desechadas por la juez Carmen Lamela, que veía riesgo de fuga. «No pienso escaparme, voy a defender mi honor y mi inocencia. Me han robado dos años de mi vida. Si no hubiera sido presidente del Barcelona no estaría en la cárcel», lamentaba Rosell desde la prisión de Soto del Real y posteriormente desde Brians 2. Diez metros cuadrados y un retrete compartido con su socio Joan Besolí retrataban un duro contraste con la vida del empresario, cuyo patrimonio se estima en 35 millones y que no fue suficiente aval para la juez de la Audiencia Nacional.

«Después de dos años de lucha se ha hecho justicia. Es una alegría muy grande. Por fin volvemos a nuestra vida normal. Se ha acabado el sufrimiento diario. Se ha acabado todo...», balbuceaba la esposa de Rosell mientras la hermana del empresario la secundaba: «Todos estamos muy contentos. Sabíamos que era inocente. Nuestros padres son los que lo han pasado peor».

Ayer hubo celebración en casa de los Rosell, pero también en la de los Besolí, Ramos, Colomer y Ohannessian, inculpados junto al expresidente del Barcelona. «Lo habían matado civil y socialmente. Vamos a ver cómo recuperamos a una persona inocente que ha pasado tanto tiempo en prisión», ha destacado Pau Molins, que ha llevado su defensa.

Daños y perjuicios

Se abre un proceso de reflexión en el que el gabinete de abogados defensores debe analizar el contenido de la sentencia y esperar la reacción de la Fiscalía, que podría recurrirla. «Hoy es un día de celebración. Hemos sufrido mucho para llegar aquí. Toda la familia estará muy contenta. Mañana ya tocará reflexionar», apuntaba el abogado Andrés Maluenda. No obstante, según se asegura desde el entorno familiar de Rosell, se está estudiando una demanda contra la juez Lamela por prevaricación, además de exigir una importante cantidad económica todavía por determinar con la que se le restituyan los daños y perjuicios ocasionados. Sus abogados, de momento, mantienen la prudencia: «A partir de este momento, pues que cada uno aguante su responsabilidad. Veremos lo que pasa», explicó Molins.