Matthijs De Ligt
Matthijs De Ligt - Juventus
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De Ligt, un central contra las normas

La Juventus gana la puja por el defensa de 19 años, llamado a ser el central de la década

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No le ha salido un solo pelo en la barba, pero llega en pleno verano a Turín con una marca blanca en el bíceps izquierdo impropia para su edad. Se la dejó el brazalete de capitán de un club cuatro veces campeón de Europa. Es el paradigma en el que vive Matthijs De Ligt, central de este momento y también de los que vendrán. No hay secretaría técnica en Europa a la que no se le hubiera contabilizado como acierto la contratación de este holandés de 19 años, marca de agua junto a su amigo De Jong del inolvidable Ajax de la temporada pasada. Tan ganga se antojan los 75 millones que los azulgranas pagaron por quien está llamado a ser uno de los monstruos que devoren centros del campo en la próxima década como los que acaba de soltar la Juventus para poner al central a cobijo de una de las parejas más curtidas de Europa, Bonucci y Chiellini.

A la espera de contrastar su liderazgo en una plaza de las gordas, lo que cabe resolver hoy es que no se ha conocido capitán más joven que De Ligt en el penúltimo escalón de la Champions League, una rareza que ayuda a entender la dimensión del futbolista. 19 años, 8 meses y 18 días contaba el neerlandés cuando Mateu Lahoz hizo sonar el silbato para marcar el inicio del Tottenham-Ajax de semifinales de Champions. No obstante, no fue algo novedoso para el defensa. La cinta le cayó como anillo al dedo cuando pelaba la mayoría de edad. Fue el 11 de marzo de 2018. No pudo comenzar mejor. En el minuto 31 de aquel duelo con el Heerenveen, Ziyech colgó un balón desde la banda derecha que encontró la coronilla de De Ligt en el área. Fue el 1-0, fiel presagio de un porvenir que quita el hipo cuando apenas ha dejado de ser juvenil.

«Queríamos que Matthijs fuera el capitán. Se está volviendo cada vez más responsable, pero él también necesita ser más exigente. Lleva un desarrollo increíble. Tiene el aura de un capitán», declaró Erik ten Hag una vez terminado aquel partido. Luis Milla, que conoció la máxima exigencia en Real Madrid y Barcelona y pulió talentos como seleccionador sub 21, considera que «cuando a uno le nombran capitán a esa edad es porque está preparado y ha demostrado que aúna una serie de condiciones que hacen que pueda liderar el grupo, tenga la edad que tenga». Continúa: «Le conocían desde pequeñito. Liderar a tu equipo en una semifinales de Champions es algo que se gana en el día a día».

Mucho talento

La bisoñez de De Ligt tiene una doble vertiente pues, además de capitán, ejerció como referencia en una zaga donde su pareja de baile, Blind, lucía por golpeo e ideas pero pecaba en lo relacionado con la imponencia física. «Es una posición donde la madurez y el saber estar son muy importantes», razona Milla, que cree que estamos ante un caso excepcional: «Me vienen a la cabeza talentos como Ramos, que en su día aparecen y, aunque sean muy jóvenes, tienen jerarquía, carisma y talento suficiente para ese nivel».

Las tiranteces en la negociación del Barcelona con un hueso envenenado como es Mino Raiola, agente del chico, echaron por la borda las posibilidades de vestir de azulgrana a De Ligt. La Juve, aprovechando las nuevas ventajas fiscales que el gobierno italiano ha brindado a los clubes del Calcio -los jugadores que lleven menos de dos años en el país podrán tributar la mitad que hasta ahora- y la veteranía de su pareja titular, factor determinante para garantizar minutos al ex del Ajax, se lleva a una de las piezas más codiciadas del mercado y marca el camino a seguir para un fútbol italiano en repunte.