Un momento del Barcelona-Atlético
Un momento del Barcelona-Atlético - FCB

Liga IberdrolaUn clásico que se alimenta de afición

Los Barcelona-Atlético de Madrid aumentan en rivalidad, interés y, sobre todo, en pasión por el fútbol femenino

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Es el Athletic el club con más títulos ligueros; el Levante y el Espanyol, los que más podios han logrado. Pero en los últimos años, Atlético de Madrid y Barcelona han despertado el interés de todo un clásico. Han ganado ocho de las últimas nueve Ligas, se han disputado las últimas tres Copas de la Reina. Son los que más presupuesto tienen, las que se codean en Europa y las que logran, como el Atlético, récords de espectadores como los 22.000 que vivieron el choque contra el Madrid CFF en el Wanda Metropolitano.

En los dos vestuarios se vive un ambiente especial cuando hay que enfrentarse al rival que tantos títulos ha quitado. En las últimas temporadas, el resultado del partido decide el devenir de la Liga Iberdrola. No obstante, la rivalidad trasciende también el campo deportivo, pues el cambio de jugadoras entre uno y otro equipo es constante. Mapi León, Jenni Hermoso, Laia Aleixandri o Andrea Pereira han defendido ambas camisetas. Respeto, profesionalidad, ambición y ganas.

Desde Liga Iberdrola también se subraya este partido en el calendario y se vende como tal, para alentar a los aficionados a acudir al estadio o a verlo por televisión. Aunque este año, debido al parón de selecciones, no ha habido tiempo para la promoción que se merece. En cualquier caso, en el Mini Estadi, casi 5.000 entradas retiradas para la cita de ayer.

Pero donde más se nota este clásico es entre los aficionados, cada vez más comprometidos con las futbolistas, en uno y otro bando. La peña Las Colchoneras, mixta y única del Atlético que está dedicada al femenino, no tuvo tiempo para organizar un viaje a la Ciudad Condal. Apenas tienen dos meses de vida, pero ya son 200 socios. Desde la distancia se congregaron en su sede, en la Plaza del Cascorro, para disfrutar del encuentro. «Es un partido muy especial. Contra el Barcelona hay mucha más motivación porque siempre te juegas mucho: el puesto, el prestigio, y el orgullo porque tienen el doble de presupuesto que nosotras. Y la rivalidad que hay también después de cada temporada, porque el año pasado nos quitaron a varias jugadoras», explica para ABC Rubén Caravaca, vicepresidente de esta peña ( @LasColchoneras) que habla en femenino y que tiene la igualdad como máxima.

«Este es el partido. El que está creando afición, porque da mucho juego la figura del eterno rival. Que te compite de tú a tú. Es un estímulo para las jugadoras, las verdaderas protagonistas, y para el aficionado. Se habla siempre del clásico masculino, y la gente echa en falta un Madrid femenino a nivel mediático, pero nosotros creemos que este tiene la misma importancia. Si hubiera más partidos así sería todo positivo. Crece el nivel de la liga, se pueden venir mejores jugadoras. La afición también tendría más aliciente. Llamaría más la atención», admite Ramon Tena, de La Piña Informativa, un grupo que sigue al Barcelona en cualquiera de sus secciones. «Es fútbol. No fútbol femenino, no es otro deporte, ni con otras reglas. Es el Barcelona. Y detectamos el déficit de apoyo en el equipo femenino. Siempre parece haber excusas para verlas a ellas y queremos acabar con eso. Los aficionados del Barcelona, por ejemplo, son muy críticos cuando el equipo empata o pierde, pero no vemos los estadios llenos animando. Nuestra filosofía es dejarnos la voz por el equipo. Y luego hacer autocrítica. Pero que la jugadora no vea que se le señala solo lo que hace mal. Y tiene que ser por parte de todos», afirma.

Conexión con las jugadoras

Ambos grupos subrayan que la rivalidad es sana, dura los 90 minutos y nunca se sobrepasa el límite de la cordialidad. Porque seguir al equipo femenino es otro concepto. «Es una filosofía de deporte más cercano. El aficionado tiene que saberlo y probarlo: las jugadoras se acercan después a hacerse fotos con la grada. Se logra una conexión con ellas que no se vive con los chicos, siempre tan distantes. Es otro aliciente. Es una pureza y una cercanía que atrae para siempre. Y esperamos que el fútbol femenino crezca, pero que no pierda esos signos identitarios con los aficionados», continúa Tena. «El fútbol femenino es comprobar las dificultades que tienen para llegar a la élite. En el Atlético hay 300 niñas en la Academia y no te das cuenta de los detalles hasta que hablas con los padres y te cuentan las complicaciones. Solo Amanda ha llegado a Primera desde las categorías inferiores. Hay muchas instalaciones que no están equipadas: con cinco o seis años no pasa nada, pero cuando tienen doce o trece sí. Se desarrolla mucho más el respeto por todas las jugadoras, las nuestras y las rivales, porque empiezas a entender lo que cuesta llegar. Solo lo vives con el femenino».

De adrenalina, pasión y nervios van igual de sobrados que en el masculino: este es el clásico.

El Barcelona se reengancha

Los goles de Bonmatí y Duggan le dieron la vuelta al tanto atlético de Kenti Robles y sirvió también de alivio al conjunto azulgrana, que gana por primera vez a las rojiblancas desde 2014 y no pierden el tren de la Liga Iberdrola.

En el Mini Estadi se juntaban el segundo y el líder, con cuatro puntos de ventaja y con el miedo de las locales de que podría ampliarse a siete, lo que hubiera supuesto un gran varapalo para las aspiraciones del título liguero. Sin embargo, la reacción de las de Fran Sánchez, con la entrada de Putellas y Bonmatí, encontró su premio con dos goles, uno en el tiempo añadido conseguido por Toni Duggan, que acorta la distancia en la clasificación a solo un punto. Y con la victoria moral ante el siempre temido rival atlético en casa.