Imanol Agirretxe celebrando un gol con la Real Sociedad
Imanol Agirretxe celebrando un gol con la Real Sociedad
Liga BBVA

Imanol Agirretxe, el goleador que solo hablaba en euskera

El delantero de la Real Sociedad, que de niño superó dolores articulares, firma sus mejores cifras tras empezar la Liga como suplente y hoy amenaza al Madrid

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Que Imanol Agirretxe (Usúrbil, Guipúzcoa, 1987) se esté hinchando a meter goles (lleva 12 en 14 encuentros disputados) no sorprende a aquellos que, desde su etapa formativa, advirtieron en aquel chaval alto y espigado un proyecto de gran delantero. Una característica, su altura, que siendo un chaval le jugó una mala pasada. Lo recuerdan en Antiguoko, club donostiarra famoso por ser uno de los mayores viveros del fútbol vasco –de sus filas salieron Xabi Alonso, Aritz Aduriz o Mikel Arteta–.

«Tenía muchos dolores en las articulaciones, no podía entrenar», rememora en conversación con ABC Iñigo Santín, técnico del Antiguoko. «Hablé con su madre, Ana, y decidimos llevarlo a Lezama». De San Sebastián a Bilbao, a la cantera del Athletic, con 14 años.

Santín explica que el doctor Angulo, traumatólogo entonces de los rojiblancos, estimó que Agirretxe llegaría a medir entre 1,88 y 1,90 metros. «Lo clavó». Determinó que el crecimiento óseo tensaba los tendones del chico y le provocaba el dolor. Había que controlarlo y tratarlo. «Y no estaba al alcance del Antiguoko». En virtud del convenio con el Athletic, Agirretxe firmó por los rojiblancos en 2001, aunque acabaría volviendo a casa, dos años más tarde, enrolado en la cantera de la Real, en uno de esos episodios controvertidos en la historia de ambos clubes.

No fue, el de su doloroso crecimiento, el único obstáculo que se encontró de crío. Kepa Esnaola, que le entrenó entre los 10 y los 13 años, retrocede hasta su primer entrentamiento: «Dominaba el euskera, pero tenía problemas con el castellano. El único que sabía euskera era yo, así que estuve cerca de él», resume.

Lo que vio le convenció pronto: «Era altillo, muy flaquito, parecía enfocado a un Fernando Torres. Se movía muy rápido, tenía gol y marcaba diferencias. Se le veía potencial». Antes de saltar al Athletic, amplía Santín, «llevaba la friolera de 52 goles en 25 partidos». Cuando le visitó en las Navidades de su primer año de cadete en Bilbao acumulaba 25. Y le parecían pocos.

«Es más depredador

El espíritu de superación es una de las características que definen a Agirretxe. Le ha hecho falta: siempre ha partido a la sombra de algún compañero, ya fuera el fiasco Finbogasson o, esta temporada, el brasileño Jonathas. Pero siempre ha acabado jugando. «La segunda vuelta con Philippe Montanier, en el año que quedaron cuartos, explotó», relata por teléfono Jagoba Arrasate, hoy técnico del Numancia sobre aquella temporada 2012-13 en la que el «9» firmó 14 tantos.

«Ahora es más constante, más agresivo en el área, más depredador», analiza sobre el gran momento del delantero. «Yo le decía que fuera más agresivo con y sin balón», explica sobre su trabajo con él en la campaña 2013-14, cuando Arrasate dio el salto como primer entrenador de la Real.

Los números de Agirretxe, solo igualados por el deportivista Lucas Pérez, hacen que Vicente del Bosque le tenga en cuenta con vistas a la Eurocopa. Mientras, sigue siendo el de siempre. Padre reciente, vive en su localidad natal, Usúrbil, de poco más de 6.000 habitantes. «Es una grandísima persona. En la familia son muy sencillos», relata Santín. «Mantiene la misma cuadrilla de amigos, es muy sensato. Su principal virtud es que siempre tiene los pies en el suelo», incide Esnaola. Los pies con los que hoy intentará batir al Real Madrid.