LIndsay Kemp en Madrid en 2006
LIndsay Kemp en Madrid en 2006 - ABC

Lindsay Kemp, el artista que nunca quiso dejar de jugar

El británico, que falleció en Livorno (Italia) a los ochenta años, coreografió la gira «Ziggy Stardust» de David Bowie

MadridActualizado:

«El teatro -decía Lindsay Kemp- es un juego; el juego más serio, pero un juego, al fin y al cabo. Hay que abandonarse a esa mente infantil para poder disfrutar. Ser artista es quedarse con la parte de niño que todos llevamos dentro. Cuando éramos niños, recreábamos nuestra imaginación, nos transformábamos, jugábamos con nuestra fantasía... Y eso es el teatro. Es además una manera de comunicarse con el público, de encontrar su complicidad, incluso en los momentos más trágicos. ¿No hacíamos un coche de una caja de cartón cuando éramos unos niños? ¿Qué es el teatro, sino esa capacidad de transformación de las cosas, que esa exaltación de la fantasía y la imaginación? Todo aquel que se sube a un escenario juega...»

Lindsay Kemp nunca dejó de jugar. El artista británico -fue bailarín, mimo, actor, coreógrafo y director de escena- murió la noche del viernes 24 en Livorno (Italia), ciudad en la que residía desde hacía años. Tenía 80 años, y era un artista de difícil clasificación, que siguió la estela de Charles Chaplin y Buster Keaton añadiéndoles la sofisticación europea y una elegancia que tenía mucho de magia. Por su mirada se escapaba todavía el niño que llevaba dentro y al que no había dejado crecer. Sus sueños infantiles los convirtió en espectáculos, algunos de los cuales -especialmente «Flowers», que estrenó en 1970- permanecen indelebles en la memoria de quienes los vieron y forman parte de las mejores producciones escénicas del siglo XX.

El mar y la muerte

Lindsay Kemp nació en Cheshire, cerca de Liverpool, en Gran Bretaña, el 3 de mayo de 1938 . La teatralidad con que se cuenta su biografía en su página web es significativa. Su padre, Norman Kemp, era un oficial marino que se casó con Marie Gilmour en South Shields, en el nordeste británico; tuvieron una hija que murió con meningitis a los cinco años. Lindsay fue concebido para llenar el vacío que esta muerte dejó en su madre. De su hermana heredó no solo los kimonos en miniatura y los abanicos japoneses que su padre había traído de Oriente para ella, sino también el talento que tenía la niña para el baile y el espectáculo. «Pero dos años y medio más tarde -se relata en su biografía- la tragedia golpeó de nuevo: la nave de Norman fue golpeada por un torpedo alemán». El padre del artista murió y muchos elementos marítimos (marineros, el mar como símbolo de libertad y muerte, el ángel y el albatros) quedaron en la memoria de Lindsay Kemp, y se convertirían en recurrentes dentro de su obra.

Estudió en Bradford y en los cincuenta se ganaba la vida bailando en distintos grupos, hasta que debutó en el West End londinense en un musical titulado «Joie de Vivre». En 1962 formó su propio grupo de danza, después de haber estudiado en el Ballet Rambert, con Sigurd Leeder y con Marcel Marceau. La danza y el movimiento fueron siempre el centro de su trabajo: «El gesto, la danza, el cuerpo... Esos han sido siempre mis instrumentos de expresión, no los pensamientos racionales. Sigo en eso las enseñanzas de Charlie Chaplin, de Buster Keaton. Y me ha permitido además viajar con este lenguaje universal, que es siempre una manera de recordar que todos somos una gran familia. Antes de Babel lo éramos, y con la danza y el gesto se rompen las barreras que crea el lenguaje».

«Flowers»

El estreno en Edimburgo, en 1970, de «Flowers», basado en una novela de Jean Genet, supuso un éxito extraordinario. Estaban ya muchos de los transgresoramente poéticos elementos de su teatro, que él envolvía en un mundo de criminales, prostitutas, ángeles y fantasías sexuales. Era, según él mismo definió, «un viaje onírico a la destrucción a través de la seducción, el shock, la risa, la poesía y la emoción total».

A «Flowers» le siguieron espectáculos como «Salome» (1976), «Mr. Punch’s Pantomime» (1975), «A Midsummer Night’s Dream» (1979), «Duende» (1979) -dedicado a García Lorca-, «Nijinsky» (1983), «The Big Parade» (1986) «Alice» (1988) -que interpretó Nuria Moreno, hija de Nuria Espert-, «Onnagata» (1990), «Cinderella» (1993), «Variété» (1996), «Rêves de Lumière» (1997), «Dreamdances» (1998), «Elizabeth’s Last Dance» (2005), «Historia de un soldado» (2014), «Kemp Dances» (2015). y «Dracula» (2016).

Especialmente destacado es su encuentro con David Bowie, a quien conoció en 1966 en Londres y a quien incluyó en uo de sus trabajos. Kemp coreografió la gira de Bowie «Ziggy Stardust and the Spiders from Mars» en 1872.

España tuvo un lugar muy destacado en su vida y en su carrera. «España -decía- posee una de las más antiguas tradiciones, posee una fuerza directamente conectada con la tierra, de ella surgen el duende y la raíz, que se deja sentir en el modo de ser. España baila la vida y vive su vida de manera plena».