Anna Netrebko
Anna Netrebko - BILL COOPER

Anna Netrebko y la paella de Plácido Domingo

Los medios de comunicación y el público, que la adora, han convertido a la soprano en la gran diva de nuestros días

Enviado especial a LondresActualizado:

Anna Netrebko nació en Krasnodar, al sur de Rusia (entonces todavía URSS), en 1971. A los 16 años se trasladó a San Petersburgo con el objetivo de convertirse en cantante de ópera. «Era mi verdadera pasión», ha asegurado siempre. Para poder pagarse los estudios de canto llegó a trabajar como limpiadora en el Teatro Mariinsky, el mismo en el que debutó de la mano de Valery Gergiev, su primer mentor.

Su carrera internacional se disparó pronto. Se la saludó como la «nueva Maria Callas» («la prensa no encontró otra», bromeaba) y la revista «BBC Magazine» la calificó como «la soprano más grande viva». Su presencia en los escenarios, con predilección por los papeles belcantistas, se completó con una gran asiduidad en los medios de comunicación. Ellos -y, naturalmente, el público, que la adora- convirtieron a la soprano en la gran diva de nuestros días.

Su confesado gusto por la moda, sus apariciones en revistas como «Vogue», «Elle» o «Vanity Fair» o su participación en anuncios de lujosas firmas se alternaron con su carrera de modelo. Natural, no dudó en las entrevistas en hablar de sus gustos musicales, que van desde el hip-hop hasta Green Day, o de su pasión por la comida. En una ocasión, y tras una función de «Rigoletto», contaba, Plácido Domingo le invitó a su casa a comer «una deliciosa paella».

En los últimos años, Anna Netrebko se ha hecho asidua de las redes sociales. Comparte una cuenta de Instagram con su marido, el tenor azerbaiyano Yusif Eyvázov, que siguen 441.000 personas, y en la que cuenta sin reparos tanto su vida profesional como personal.