Elvira Roca Barea, escritora, y Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de Historia
Elvira Roca Barea, escritora, y Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de Historia - Ángel de Antonio

Carmen Iglesias responde a Álvarez Junco: «No se trata de nacionalismo, sino de hechos»

Elvira Roca Barea celebró este lunes, junto a la directora de la Real Academia de Historia, los 100.000 ejemplares vendidos de su obra «Imperiofobia y Leyenda Negra»

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«Es una polémica tonta y falsa. No se trata de nacionalismo o de repartir méritos, sino de hechos por encima de teorías o ideologías». Así respondió ayer, Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia, a los historiadores afines al Gobierno, como José Álvarez Junco, que pretenden diluir la españolidad de la expedición Magallanes-Elcano. Todo ello durante un acto que compartió junto a Elvira Roca Barea en la Casa de América de Madrid para celebrar los 100.000 ejemplares vendidos de «Imperiofobia y Leyenda Negra» (Siruela, 2016).

Hasta la publicación de «Imperiofobia y Leyenda Negra», María Elvira Roca Barea era casi una desconocida en la vida cultural española. Esta antigua investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y profesora en la Universidad de Harvard había escrito únicamente artículos académicos entre bambalinas, hasta que la publicación de este ensayo sobre la deformación que ha sufrido la historia de España rompió en un éxito editorial desconocido en este género, con más de 100.000 libros vendidos. En estos tres años, la malagueña ha publicado otro libro, firmado el prólogo de varios, impartido conferencias por toda España y recibido la medalla de honor de San Telmo y la de Andalucía en 2018.

El legado de este éxito, sin embargo, va más allá de los reconocimientos o de las ventas. Como queriendo darle la razón, no han dejado de sucederse ejemplos de hispanofobia dentro y fuera de nuestras fronteras desde entonces. La retirada de estatuas de Fray Junípero y de Cristóbal Colón en EE.UU, la desidia del Gobierno a la hora de conmemorar los 500 años de la primera circunnavegación a la tierra o los ataques recientes a Hernán Cortés son pruebas de que la Leyenda Negra sigue viva y coleando. No porque la historia de España se haya convertido de pronto en la diana del mundo, sino que, más bien, porque nunca lo había dejado de ser, y obras como la de Roca Barea han contribuido a recordarlo.

«De este nuevo hispanismo deben apearse los del nacionalismo español y los del nuevo imperialismo. ¡Aquel imperio ya pasó! Hablemos de su legado, de los nexos culturales y de cómo podemos usarlos a ambos lados del charco para ser más fuertes»

«Claro que hay sombras y luces en nuestra historia, pero nosotros hemos cultivado de forma enfermiza la oscuridad durante demasiado tiempo», aseguró ayer su autora. La filóloga asistió este lunes a un acto, junto con la directora de la Real Academia de Historia, Carmen Iglesias, en la Casa de América para celebrar los 100.000 ejemplares vendidos. «Ha sido una obra oportuna ante el momento de hartazgo de los españoles, que se rebelan contra esa idea pesimista de que todo lo español ha sido y es malo», apuntó Iglesias en su intervención.

Bajo el título «El mundo panhispánico: abriendo caminos», Roca Barea e Iglesias conversaron sobre las claves de la obra y la necesidad de repensar la Hispanidad en el siglo XXI. «Los españoles nunca sabremos quiénes fuimos si no paseamos por Perú e Hispanoamérica. Los que viajaron allí eran gente de brújula y espada, con una gran sentido de la responsabilidad, una capacidad de mestizaje y una vitalidad tremendas», comentó Iglesias.

Contra el populismo

Roca Barea respondió en la conferencia a los que le acusan de reflotar con su obra un nuevo imperialismo ibérico. «De este nuevo hispanismo deben apearse los del nacionalismo español y los del nuevo imperialismo. ¡Aquel imperio ya pasó! Hablemos de su legado, de los nexos culturales y de cómo podemos usarlos a ambos lados del charco para ser más fuertes y defendernos mutuamente. Terminemos con este ajuste de cuentas eterno. Justo lo contrario que hace López Obrador».

«El trasiego cultural fue impresionante. Los conquistadores llevaban en la mochila libros de caballerías, mientras que en España eran best seller las crónicas y cartas que llegaban de los que habían cruzado el Atlántico», señaló en el acto la directora de la Real Academia de Historia.

Al respecto de la polémica generada por la petición del presidente de México al Rey de España para que se disculpe por la conquista de Hernán Cortés, Iglesias advirtió del «peligro de volver al pasado y tergiversar lo que ocurrió, pues es una forma populista de ocultar los problemas actuales». «Cortés no solo fue un guerrero, sino un gran político. La conquista no se entiende sin sus pactos con los indios», reivindicó.

«Cortés no solo fue un guerrero, sino un gran político. La conquista no se entiende sin sus pactos con los indios»

Sobre la importancia del quinto centenario de la expedición Magallanes-Elcano, Roca Barea recordó que «gracias a estos españoles el mundo empezó a ser un globo, algo redondo. El espacio y el tiempo cambió cuando ellos comenzaron a hacer el mundo global». De ahí lo inexplicable de la reciente polémica generada por la vicepresidenta Carmen Calvo, empeñada en que historiadores afines certifiquen que la hazaña no fue española, sino compartida por varios países. «Es una polémica tonta y falsa. No se trata de nacionalismo o de repartir méritos, sino de hechos por encima de teorías o ideologías. No se pueden negar los hechos», reafirmó Carmen Iglesias, cuya academia emitió el pasado 14 de marzo, a petición del director de ABC, un dictamen a favor de la «plena y exclusiva españolidad» de esa primera vuelta al mundo.

La directora de la RAH insistió en la diferencia entre nacionalismo y patriotismo, entre pasión y responsabilidad: «Hay que reconocer que los conocimientos técnicos que hicieron posible la navegación del mundo los construyeron juntos españoles y portugueses».