Imagen de la exposición con una fotografía de Mapplethorpe y un cartel en el que se anuncia que la muestra está prohibida para menores de 18 años ABC

Dimite el director de la Fundación Serralves de Oporto por la censura de obras de Mapplethorpe

El Patronato de la institución decidió censurar 20 de las imágenes incluidas en la retrospectiva del fotógrafo norteamericano por considerarlas «pornográficas»

LisboaActualizado:

El escándalo ha saltado en el Museo Serralves de Oporto al hilo de la retrospectiva sobre el irreverente fotógrafo norteamericano Robert Mapplethorpe, 29 años después de su muerte. Se inauguró la exposición el viernes y no tardó en estallar la polémica: el patronato de la Fundación que rige el centro decidió censurar 20 de las imágenes por considerarlas «pornográficas”»

Estas instantáneas, algunas de corte sadomasoquista, fueron retiradas en contra de la voluntad del director del museo, Joao Ribas, quien ejerce también como comisario de la muestra. Para colmo, la Fundación Serralves optó por recluir otro grupo de obras en una sala presidida por un cartel de advertencia: «Prohibido el acceso a menores de 18 años». En consecuencia, el director se ha sentido «desautorizado» por el Patronato y no ha dudado en presentar su dimisión menos de un año después de haber tomado posesión de su cargo.

Ribas proclama que «ya no se daban las condiciones para continuar desarrollando mis funciones», especialmente porque él había empleado dos años en preparar la retrospectiva y no ha podido tolerar esta decisión desde las instancias superiores de Serralves, el museo de arte contemporáneo más importante de Portugal. Otra de las cuestiones que ha influido en su marcha tiene que ver con la nota difundida por la Fundación, en la que se libraba de toda responsabilidad y apuntaba al director como la persona que tomó la determinación de suprimir las 20 piezas.

Uno de los desnudos de Mapplethorpe
Uno de los desnudos de Mapplethorpe - ABC

No obstante, Joao Ribas rechazó de manera fulminante cualquier tipo de responsabilidad en este sentido y su ira se desató aún más frente al «puritanismo» evidenciado por el patronato, que actuó a última hora, cuando el acto de inauguración estaba a la vuelta de la esquina. La controversia no ha hecho más que arrancar en Portugal, sobre todo porque los círculos artísticos estiman inadmisible que sucedan hechos de estas características a las puertas de la segunda década del siglo XXI.

Diversos galeristas de Oporto, que concentran su actividad en torno a la calle Miguel Bombarda, ya le han transmitido a Ribas su solidaridad en este asunto y su conformidad con su forma de proceder. El tira y afloja entre el director y la Fundación Serralves se inició con el arranque del montaje de este exposición, lo cual terminó derivando en una situación insostenible.

Ahora la crisis en Serralves se afianza en toda su extensión, aunque por otra parte se ha generado un «efecto polémico» que puede atraer a más visitantes al museo ubicado en la Avenida da Boavista, rodeado por unos jardines espectaculares donde se despliegan actualmente las esculturas de Anish Kapoor.