La intención es conseguir que la ciudad esté más limpia - INÉS BAUCELLS
CATALUÑA

A pasear el perro, con botella de agua

El municipio barcelonés de Mataró obligará a los propietarios de los perros a limpiar los orines de sus mascotas

BARCELONAActualizado:

Exigencia hasta ahora casi anecdótica pero que podría ir al alza. El municipio Mataró (Barcelona) obligará a los propietarios de perros a diluir con agua los orines que sus mascotas dejen en las calles, en una medida que persigue evitar los malos olores y la degradación del espacio público y mobiliario urbano y así conseguir una mejor salubridad en el municipio.

La idea es sencilla: que ningún propietario salga de casa a pasear a sus perros sin una botella con agua para poder remojar los orines. La nueva obligación, que se incluye dentro de la nueva ordenanza municipal de tenencia, protección y control animal –recién aprobada por unanimidad esta pasada semana en el pleno municipal y que todavía está pendiente de su aprobación definitiva– incluye multas de hasta 750 euros por incumplir la medida.

El Ayuntamiento defiende la nueva ordenanza para fomentar el civismo, el bienestar colectivo, garantizar la responsabilidad y minimizar el abandono de animales. Fuentes municipales explican que el año pasado gastaron 267.000 euros en reparar farolas oxidadas, en gran parte por los orines de animales.

El texto también prohíbe, entre otros aspectos que los animales domésticos estén en patios, galerías, balcones o espacios abiertos desde las nueve de la noche hasta las ocho de la mañana.

Hasta ahora preocupaban las defecaciones

Hasta ahora, las administraciones locales han perseguido básicamente las defecaciones de animales y no los orines. El Ayuntamiento de Granollers, también en la provincia de Barcelona, multa desde el año pasado el no limpiar los orines de perros. Además, en Barcelona, el último Plan de Actuación Municipal –que no acabó aprobado por falta de acuerdo entre grupos– incluía una medida para obligar a limpiar la orina con algún producto.

También hasta ahora, otros municipios han intentado por otros medios esquivar los orines en la vía pública. Es el caso, por ejemplo, de Sant Quirze del Vallès (Barcelona), que hace poco más de un año puso en marcha una prueba piloto para evitar las micciones de los perros en paredes con un producto maloliente que, sin ser agresivo para personas ni animales, quitaba todas las ganas de los perros de orinar.