Agujero en la Luna que puede ser al entrada a una cueva
Agujero en la Luna que puede ser al entrada a una cueva - Archivo

Viviremos en cavernas en la Luna

El hallazgo de una gigantesca cueva de 50 km en nuestra satélite natural recuerda la posibilidad de utilizar el subsuelo como «hogar» para futuras colonias humanas fuera de la Tierra

MadridActualizado:

Puede que llegue un día en el que la humanidad vuelva a vivir en las cavernas. La exploración y el establecimiento de colonias en otros mundos, por ejemplo la Luna o Marte, requiere pensar cómo serán nuestros hogares más allá de la Tierra. Y una de las posibilidades que los científicos ven más plausibles es adentrarnos en las profundidades, protegidos de la radiación o los cambios extremos de temperatura en tubos de lava, como nuestros antepasados primitivos lo hacían de otros elementos en las cuevas.

El lugar que quizás podríamos llamar casa en el futuro es una gigantesca cueva de 50 km de longitud encontrada por un equipo de investigadores de la Agencia Espacial Japonesa en nuestro satélite natural. Allí, los pioneros astronautas de una futura colonia podrían resguardarse de los múltiples peligros a los que se verían expuestos en la superficie, como la fatal radiación, las bajas temperaturas o el impacto de meteoritos (en la Tierra la mayoría se queman al entrar en contacto con la atmósfera, pero en la Luna no hay). Probablemente, cuevas como estas serían más seguras que otras opciones que la NASA también estudia, como las «casas lunares», eso sí, de aspecto más confortable. Se trata de unos hábitats inflables que podrán albergar hasta cuatro personas de forma permanente.

La cueva localizada por el orbitador lunar Selene se formó por la actividad volcánica hace cerca de 3.500 millones de años y es impresionante por sus dimensiones, pero esta no es la primera vez que los investigadores localizan grandes formaciones subterráneas en la Luna. En 2009, un equipo científico anunciaba el primer hallazgo de un profundo agujero lunar. Se trataba de la entrada a un gran túnel subterráneo excavado por un antiguo río de lava. Hasta ese momento, los investigadores estaban convencidos de la existencia de una amplia red de túneles selenitas, pero nunca antes habían sido observados.

El gran objetivo de la exploración espacial, Marte, dispone también de una red de cuevas que podrían acoger a los miembros de las primeras misiones tripuladas al Planeta Rojo. Pero estos lugares pueden no ser solo refugios, también la mejor opción donde buscar vida. Por ese motivo, una treintena de científicos de todo el mundo se aventuran estos días y durante dos semanas un kilómetro bajo la superficie en una mina de Reino Unido, para aprender a buscar vida en entornos extremos.

Vida microbiana

«Algunos de los lugares más interesantes para la exploración planetaria se encuentran bajo nuestros pies», señala Charles Cockell, director del Centro de Astrobiología del Reino Unido. Al igual que ciertas regiones del Planeta Rojo, la mina de Boulby, en el noreste de Inglaterra, presenta salmueras que podrían albergar vida microbiana. El grupo de expedicionarios, entre ellos Matthias Maurer, astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), emplea un equipo de detección de vida, taladros y cámaras para la exploración robótica y humana. Una de sus tareas es seguir el funcionamiento de un martillo robótico que, algún día, podría formar parte de un rover en Marte. Ayudaría a tomar muestras en una superficie planetaria hostil, dejando expuestas capas frescas para la búsqueda de vida.

Además, el mes que viene, los de ESA llevarán a cabo otro estudio de los túneles y formaciones volcánicas que la lava ha creado en Lanzarote. Será el escenario perfecto para que un equipo de astronautas, expertos en paseos espaciales, ingenieros y científicos estudien las herramientas y las técnicas de muestreo para explorar otros planetas. Quizás estén visitando el «piso piloto» de un futuro colono lunar.