Contra la «inercia» en la que vive ZapateroSobre el líder del PP se depositaban hoy todas las miradas para comprobar cómo había recibido el líder del PP ese alza parcial del sumario de la trama corrupta, a pesar de que los populares querían hablar y mucho sobre las «malas» cuentas generales elaboradas por el Ejecutivo. Rajoy ha centrado su intervención en esa censura a la subida de impuestos planteada por el Gobierno, pero ha apuntado brevemente que «la inmensa mayoría de los dirigentes políticos y cargos públicos del partido son gente honrada, que cumple su trabajo, a veces con errores, pero, desde luego, fijándose fundamentalmente en la defensa del interés general que es lo que le importa a la inmensa mayoría de los ciudadanos».
Sí ha quedado acreditado, a juicio de Rajoy, que el presidente del Gobierno sigue viviendo «de la herencia» de los buenos datos económicos conseguidos durante los Gobiernos del PP y «de la inercia de sus cinco años» asentado en La Moncloa. El presidente del PP ha afirmado que «con esta política no vamos a salir de la recesión en años» y ha arremetido con dureza contra el responsable, a su juicio Rodríguez Zapatero, que «debe creerse el Mesías».
Un comunicado de seis puntos para tejer la postura del PPPosteriormente a este acto, María Dolores de Cospedal, la secretaria general del partido, ha ofrecido una rueda de prensa a modo de declaración institucional del partido sobre el «caso Gürtel». Tras la difusión de un comunicado que consta de seis puntos y en el que el PP aclara su postura sobre el asunto, el PP exige el levantamiento total del sumario (que se demora más de un año y en el que se han producido continuas filtraciones, ha criticado De Cospedal).
La «número dos» del partido de Génova ha resuleto que las cuentas del PP están perfectamente fiscalizadas y nada dentro del sumario «contradice el resultado de esa fiscalización», para continuar refrendando lo declarado por Rajoy al respecto de la utilización y aprovechamiento que hicieron los «cerebros» de la trama del Partido Popular. También ha sucscrito que ha quedado acreditado que «en ningún caso estamos ante una trama organizada de financiación irregular en el seno del PP».
De Cospedal ha negado que se trate de «un "caso Filesa" en las filas del PP, proque no existen imputaciones que afecten a militantes del PP. Todos están suspendidos de militancia o renunciaron a sus cargos de responsabilidad», como sí ocurrió entre mandatarios socialistas en el caso equiparado. De Cospedal ha puesto el ejemplo de Pablo Crespo, que fue secretario del PP gallego «hace diez años».
Ante las acusaciones vertidas sobre la vicesecretaria del PP, Ana Mato, cuyo nombre figuraría en unas conversaciones grabadas y transcritas en el sumario, De Cospedal ha asegurado que «la señora Mato ha sido clara» y además, las conversaciones son reproducidas por «supuestos delincuentes», por lo que pueden ser ciertas o no. En cambio, de otro de los dirigentes del PP cuyo nombre aparece en el sumario, Ricardo Costa, como presunto beneficiario de un coche de lujo y otros regalos, la secretaria del PP ha dicho que es cierto que por parte de Costa «no se ha producido esa aclaración, pero estoy segura de que llegará cuando tenga que llegar. En todo caso, De Cospedal ha empezado por especificar la consigna generalizada en el PP: «No nos parece oportuno ni ejemplar recibir ese tipo de regalos».
