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Las tres plantas que ayudan a dormir

A uno de cada cinco españoles el trabajo le quita el sueño. Los expertos recomiendan remedios naturales antes de recurrir a hipnóticos o ansiolíticos

madrid Actualizado:

¿Qué nos quita el sueño a los españoles? Uno de cada tres ha sufrido en alguna ocasión insomnio transitorio por problemas físicos, emocionales o por una alteración del reloj biológico. En el último año los problemas laborales y el miedo al paro son, por encima de la familia y la salud, los causantes de las noches en vela de una de cada cinco personas.

Si la falta de sueño se prolonga más de una semana es conveniente consultar al médico, pero si se trata solo de una situación pasajera el doctor Alberto Sacristán, médico de familia, recomienda la práctica regular de ejercicio físico y acudir a las plantas medicinales que dispensan las farmacias en lugar de medicamentos como los hipnóticos o ansiolíticos. Estos últimos pueden empeorar la situación ya que, si bien en un primer momento pueden favorecer el sueño, a la larga «acaban produciendo un proceso de dependencia y favorecen el insomnio crónico», advierte el doctor.

Dentro del mundo de las plantas medicinales hay tres que ayudan especialmente a conciliar el sueño: «la Amapola de California es eficaz para aliviar la ansiedad y conciliar el sueño; la Pasiflora prolonga las fases del sueño profundo y evita los despertares nocturnos; y la Valeriana también reduce la ansiedad y favorece el sueño sin producir somnolencia durante el día», asegura Teresa Ortega, profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta de INFITO (Centro de Investigación sobre Fitoterapia).

Perfil obsesivo

Pero la experta también advierte que estos productos deben siempre adquirirse en farmacias, «que cuenta con todas las garantías de eficacia y seguridad y con un farmacéutico capacitado para aconsejar la mejor opción en cada caso».

Otros de los factores que pueden mermar la calidad del sueño son el consumo de café, la irregularidad en los horarios, los turnos de trabajo nocturno o la tendecia a internalizar las emociones. «Expresar los sentimientos puede ayudar a prevenir el insomnio», asegura el doctor Antonio Vela, profesor de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid y responsable del Laboratorio del Sueño Humano, para quien el perfil del insomne es el de una persona «obsesiva, con problemas para expresar sus sentimientos y que se alarma con facilidad ante el estrés».

Si no hemos descansado mucho por la noche podemos aprovechar la tarde para dormir una siesta, aunque no debe superar los 20 minutos. «Dormir más -dice el experto- es contraproducente».