La receta para un sueño de calidad

La receta para un sueño de calidad

CRISTINA GARRIDO | MADRID
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El insomnio afecta en mayor o menor medida a tres de cada diez españoles que encuentran problemas para conciliar o mantener el sueño toda la noche y se despiertan con la sensación de no haber descansado. Las situaciones de estrés, las preocupaciones personales, los dolores físicos, la toma de sustancias estimulantes o las circunstancias ambientales pueden complicar el descanso nocturno. Como contar ovejas no siempre funciona, los expertos recomiendan no ir a la cama hasta tener sueño; acostarse como mínimo una hora después de haber cenado y no hacerlo de forma copiosa, evitar el alcohol, la cafeína y el tabaco, realizar ejercicio de manera regular, pero no antes de ir a la cama, y despertase y acostarse todos los días a la misma hora. En este sentido, un estudio publicado en la revista «Sleep» concluye que el mantenimiento de las rutinas diarias reduce el insomnio y mejora la calidad del sueño en los adultos mayores. Los resultados de la investigación señalan que una mayor estabilidad en la rutinas diarias ayuda además a reducir el tiempo para quedarse dormido y conseguir un sueño más eficiente.

Fijar horarios

Fijar unos mismos horarios y patrones para actividades básicas como ducharse, vestirse y comer se asociaron más fuertemente con la calidad del sueño que la estabilidad en la realización de acciones instrumentales como ir de compras, usar el transporte público y las citas médicas.

Según los autores, la rutina en el estilo de vida se caracteriza por la estabilidad en el tiempo, la frecuencia y duración de las actividades cotidianas como ver televisión o leer un libro. También es posible identificar patrones de regularidad semanal en acciones tales como la limpieza, el ejercicio y los compromisos sociales.

El director de la investigación, Anna Zisberg, profesor asistente en la Universidad israelí de Haifa, señala que los resultados destacan la importancia del desarrollar un estilo de vida basado en la regularidad y estabilidad de las actividades que realizamos como un modo de mantener un buen sueño.

«Nosotros predijimos que habría una relación entre los patrones de actividad de rutina y la calidad del sueño, puesto que en teoría los patrones de sueño y otras actividades de la vida cotidiana están relacionados y sincronizados potencialmente», asegura Zisberg.