Eo y Jacinta: terapeutas a cuatro patas

El Hospital Niño Jesús, la Universidad Rey Juan Carlos y Purina han presentado la primera unidad de Intervenciones Asistidas con Animales para el tratamiento de adolescentes con Trastornos de Alimentación

MADRIDActualizado:

Son más que compañeros de juego también salvan vidas y también son terapeutas. No curan, pero ayudan. El Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos y PURINA, va a iniciar el primer estudio sobre los efectos que tienen las intervenciones asistidas con perros para adolescentes con anorexia y bulimia nerviosa.

El protocolo de este estudio pionero consta de 18 sesiones semanales, con adolescentes de entre 13 y 17 años, que siguen su tratamiento en la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) de este centro. La Jefa del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Niño Jesús, la doctora Montserrat Graell espera que esta terapia asistida con animales «ayude a mejorar el estado emocional, la autoestima y la sociabilidad de los adolescentes con TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria) moderados o graves». «Esta intervención –asegura la doctora- debe aplicarse en el contexto del tratamiento con intervenciones médicas, nutricionales, psicológicas, familiares y sociales».

Programa pionero en España

PURINA ha firmado un convenio específico con la Universidad Rey Juan Carlos para poner en marcha este programa pionero en España. Según Xavier Pérez, director de Comunicación y Marketing de Purina España, «creemos que la presencia de perros de terapia puede representar un gran apoyo para muchos de los jóvenes ingresados. Cada vez es más evidente que ‘Juntos la Vida es Mejor’ con los animales de compañía en todos los ámbitos de la vida (en el trabajo, en los colegios, etc.) y, especialmente, en los hospitales. Gracias a este estudio queremos dar visibilidad al rol cada vez más relevante que tienen éstos en la sociedad».

En el acto de presentación acudió Fernando Prados, Viceconsejero de Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad. Esta acción forma parte de la iniciativa de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la Universidad Rey Juan Carlos, para llevar perros de terapia a hospitales, centros educativos y residencias de mayores. Los perros están entrenados para la consecución de unos objetivos terapéuticos que promueven y mejoran el funcionamiento físico, social, emocional y/o cognitivo desde el ámbito terapéutico.

Nuevas estrategias terapéuticas

La presentación de estas intervenciones asistidas con perros para adolescentes con anorexia y bulimia nerviosa coincidió con la celebración de las XIX Jornadas de Avances en TCA, sobre «Nuevas Estrategias Terapéuticas» que organiza la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) del Hospital Niño Jesús. La Jefa del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Niño Jesús, Montserrat Graell, ha señalado que existen nuevos retos terapéuticos en los Trastornos de la Conducta Alimentaria, entre ellos «mejorar la eficacia de los tratamientos e implementar nuevas intervenciones para nuevos diagnósticos como los trastornos por atracón y trastorno por restricción de la ingesta».

También es necesario, según la doctora, «mejorar las técnicas de psicoterapia, analizar el papel de la neurociencia en el tratamiento de los TCA y explorar la intervención de los agentes sociales en los tratamientos». Para la Dra. Graell «es necesaria la implicación de toda la sociedad – familia, escuela, empresa y medios de comunicación- en el tratamiento de estos trastornos mentales que afectan en España a casi 200.000 menores».

Hace unos meses la Fundación Affinity mostró un Estudio sobre el Vínculo entre Niños y Animales de Compañía. Se trataba de una investigación en la que por primera vez se analizaba esta temática con niños de toda España. Este estudio formaba parte de la campaña «Juntos Crecemos Mejor» y sus afirmaciones coinciden con diversos estudios internacionales que se han llevado a cabo hasta el momento, y que ponen de manifiesto que los niños no solo tienen una atracción natural por los animales; sino que también se sienten reconfortados con su compañía.

Todos aquellos que han tenido la bendita suerte de tener un perro en su infancia y compartido con él juegos y travesuras son mejores personas y más respetuosas con el mundo que les rodea. De un tiempo a esta parte se están empleando animales de compañía -sobre todo perros y caballos- para terapias no sólo en niños; sino también para personas mayores.