El Papa bautiza a 27 niños en la Capilla Sixtina: «Dadles de mamar con tranquilidad, es lo que Dios quiere»

Aconseja a los padres «que vean vuestro amor; nunca discutáis delante de ellos»

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

En un clima de alegría familiar animado por breves llantos infantiles, el Papa Francisco ha bautizado el domingo en la Capilla Sixtina a veintisiete bebés de empleados del Vaticano. Se trata de 15 niñas y 12 niños, incluido el pequeño Lucas, hijo de la periodista española de «L’Osservatore Romano» Rocío Lancho, y su marido Gjergj Ndoci.

Como siempre, el Papa ha tranquilizado a las madres diciéndoles que «si los niños lloran por hambre, dadles de mamar con tranquilidad; es lo que Dios quiere. Además, como tienen vocación polifónica, si uno empieza a llorar los otros añaden el contrapunto, y al final… ¡es un coro de llantos!».

En una homilía espontánea y sin papeles, el Santo Padre ha dicho a los padres que «habéis pedido para ellos la fe, y vuestra tarea es transmitírsela con el ejemplo de vuestra vida de fe: que vean el amor de los cónyuges, que vean la paz de la casa».

Con mucha confianza, Francisco ha añadido: «perdonadme, pero me permito un consejo. No discutáis nunca delante de los niños. Que los esposos discutan es normal. Lo contrario sería extraño. Pero que ellos no os oigan ni os vean. ¡No sabéis cuánto angustia a un niño ver discutir a sus padres!».

El bautizo de hijos de empleados del Vaticano es la ceremonia más simpática y emotiva del año, con abundancia de risas y de lágrimas de emoción. Como muchos padres se conocen entre ellos y los hermanitos más mayores se sienten en casa, momentos como el intercambio del signo de paz se convierten en un jolgorio.

Poco después, durante el rezo del Ángelus con los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, el Papa ha comentado de nuevo la fiesta del Bautismo de Jesús, que pone punto final a las celebraciones navideñas y da paso al tiempo litúrgico ordinario. Antes de su clásica despedida italiana —«¡Buen almuerzo y hasta pronto!»—, Francisco ha saludado a los alumnos de Los Santos de Maimona y de Talavera la Real.