«Intenté vivir como si Dios no existiera», afirma Argüello en su autobiografía
Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, publica su autobiografía. En la imagen, en Córdoba, en 2011 - abc

«Intenté vivir como si Dios no existiera», afirma Argüello en su autobiografía

El iniciador del Camino Neocatecumenal publica «El Kerigma. En las chabolas con los pobres»

madrid Actualizado:

«A pesar del éxito de sus obras, no encuentra razones para vivir y, a punto de suicidarse, descubre en lo profundo de su ser la existencia de Dios». La frase se refiere a Francisco José Gómez Argüello, popularmente conocido como Kiko Argüello, el iniciador del Camino Neocatecumenal. Su autobiografía, El Kerigma. En las chabolas con los pobres, se pone hoy a la venta en España. Kerigma es una palabra griega que significa «anuncio», «proclamación». La utilizaban los primeros cristianos cuando se referían a la predicación del Evangelio.

Argüello relata así su experiencia: «En un momento trágico de mi existencia entré en mi cuarto, cerré la puerta y grité a ese Dios: “¡Si existes, ven!, ¡ayúdame porque ante mí tengo la muerte!”». Había intentado vivir «como si Dios no existiera», pero se le formó «encima como un cielo de cemento y la vida empezó a ser muy dura». Le sorprendía que la gente se ilusionara «por el fútbol, el cine...». Llegó a preguntarse si no estaría «un poco loco». Pero para él no era «indiferente si Dios existía o no existía»; era «una cuestión de vida o muerte».

En este contexto, el que luego sería iniciador de los neocatecumenales participó en un Cursillo de Cristiandad, una iniciativa entonces muy popular en España. Era una experiencia de inmersión cristiana de tres días dirigida por seglares, aunque con un capellán. Buscaba un compromiso fuerte de sus participantes con la fe tras vivir una nueva conversión. Tenían una canción muy típica llamada «De colores». De todo esto tomó mucho Argüello para su posterior movimiento.

El iniciador de los neocatecumenales nació en León el 9 de enero de 1939. Estudió Bellas Artes en la Academia de San Fernando de Madrid. Allí obtuvo el título de Profesor de Pintura y Dibujo. En 1959 recibió el Premio Nacional Extraordinario de Pintura. Convencido de que Cristo está presente en el sufrimiento de los desheredados, en 1964 se fue a vivir entre los más pobres, a las chabolas del barrio de Palomeras Altas, en la periferia de Madrid. Más tarde, Argüello conoció a Carmen Hernández. Confeccionaron «una forma de predicación», una «síntesis kerigmático-catequética» que dio lugar a la formación de una pequeña comunidad cristiana.

Kiko Argüello, Carmen Hernández y el sacerdote italiano Mario Pezzi son hoy los responsables a nivel mundial del Camino Neocatecumenal, presente en 101 naciones de los cinco continentes.

Su autobiografía lao presenta el cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, y la comenta el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, uno de los redactores principales del Catecismo de la Iglesia Católica.