Fundación La Caixa apoya investigación en biomedicina y salud en Portugal
Fundación La Caixa apoya investigación en biomedicina y salud en Portugal - EFE

La Fundación La Caixa debuta en Portugal con una inversión de 50 millones de euros

Los proyectos sociales y de investigación, eje de un programa rubricado por António Costa e Isidro Fainé

Actualizado:

La Fundación La Caixa debuta en Portugal después de consolidarse su control del banco local BPI. Su extensa obra social desembarca así al otro lado de la frontera, con una inversión global y escalonada de 50 millones de euros.

La ambiciosa iniciativa es fruto del acuerdo rubricado por el presidente de la fundación, Isidro Fainé, con el primer ministro luso, el socialista António Costa, en Oporto. Como consecuencia, los múltiples objetivos pasan por desarrollar conjuntamente «proyectos de investigación de excelencia e impacto social en el ámbito de la biomedicina y la salud».

Será una de las áreas con especial hincapié, ya que se convocarán ayudas centradas en la oncología, las neurociencias o las enfermedades infecciosas y cardiovasculares. Destinatarios: investigadores de universidades y centros de investigación sin ánimo de lucro.

Esta punta de lanza destapará un radio de acción aún mayor, tal como subrayó en Lisboa el propio Fainé: «Nuestro objetivo es común, contribuir al progreso de Portugal y al bienestar de los portugueses».

«Hoy formalizamos nuestro plan de actuación para este año, que es el resultado de meses de reflexión y preparación. Hemos escuchado, y seguiremos escuchando, a los portugueses, a las administraciones públicas y a las entidades sociales para contribuir, tanto como esté en nuestras manos», agrega el director general de la Fundación La Caixa.

El organigrama para este 2018, que incluye un presupuesto gestionado por el BPI (Banco Portugués de Inversiones), abarca igualmente proyectos «especiales», como el denominado «Dinamización de las Regiones Transfronterizas».

Otra de las «hojas de ruta» que despuntan se llama programa Incorpora, con el foco puesto en la contratación de personas en riesgo o situación de exclusión. Y, en esta misma línea, la atención a personas con enfermedades avanzadas, que se pondrá en pie para los pacientes que se hallan al final de su vida y, por extensión, para sus familiares.

No faltará tampoco la divulgación de la cultura y de la ciencia, tomando como punto de partida una de las actividades más de populares de esta fundación: las exposiciones itinerantes, que comenzarán por desplegarse en Coimbra, Viseu, Braga y Portimao al hilo de la muestra titulada «El bosque». Su objetivo no es otro que «dar a conocer la importancia de conservar los bosques, los ecosistemas terrestres con mayor biodiversidad, e incidir en la necesidad de gestionarlos de manera sostenible». Y, precisamente, en un país donde cada año (como sucedió el verano pasado) los incendios arrasan miles de hectáreas de norte a sur, con el efecto devastador de un paisaje apocalíptico y, lo que es peor, de su costosa regeneración.

La entidad barcelonesa retrata, de esta forma, el vigor de su compromiso creciente con Portugal, que se hace notar después de «un análisis en profundidad de los indicadores socioeconómicos del país, como la esperanza de vida, la tasa de dependencia de las personas de más edad, el paro juvenil, el gasto en I+D o la tasa de abandono escolar».

El proceso se alcanza, por tanto, una vez perfilada una completa radiografía de la cuna del fado, con numerosas peculiaridades que convierten a este vecino en dueño de una idiosincrasia distinta.

Todas estas intenciones de la fundación, diseñadas de manera concienzuda y con vocación de un rigor constante, se enmarcan dentro del Plan Estratégico 2016-2019 bajo el lema «Cambiamos presentes, construimos futuros». Unas líneas de actuación que se prolongan por primera vez fuera de España y que, a lo largo de su periodo de incidencia, contemplará la inversión de unos 2.000 millones de euros.

Es la continuación de una labor multidisciplinar que lleva más de 30 años desplegándose, tal cual demuestra el carrusel de cifras que lo testimonian hasta la fecha: 352 proyectos de la más diversa índole, 4.544 becas de excelencia para «promover la formación de los jóvenes de un centenar de universidades y centros españoles», 1.629 ensayos clínicos de nuevos tratamientos para personas con sida, cáncer o malaria.