Manifestación en València «contra la justicia machista y vergonzosa sentencia de la Manada» convocada por el Sindicato de Estudiantes
Manifestación en València «contra la justicia machista y vergonzosa sentencia de la Manada» convocada por el Sindicato de Estudiantes - EFE

Los expertos descartan castigar más una violación que un homicidio

La comisión estudia mantener dos delitos sexuales, pero eliminar la palabra «abuso»

MADRIDActualizado:

Los expertos que revisan la regulación de los delitos sexuales se encuentran lejos de un acuerdo que actualice este capítulo del Código Penal a los nuevos tiempos. La sección penal de la comisión general de codificación -un órgano que asesora en tareas legislativas al Ministerio de Justicia, del que depende- recibió el encargo de reformar la ley tras el terremoto social que generó la sentencia del caso de La Manada.

En esa deliberación -que no ha conducido aún a una propuesta-, los expertos han rechazado que la condena de la peor violación supere a la del homicidio, que consiste en matar a otra persona. El borrador del presidente del grupo de expertos, Esteban Mestre, planteaba elevar hasta los 18 años de cárcel la pena para una violación violenta que incluyera agravantes, como una actuación conjunta de varios agresores, por ejemplo. En general, los juristas se opusieron al considerar que la condena de una violación no debe superar a la del homicidio, que está castigado con entre diez y quince años de cárcel, informaron a ABC fuentes jurídicas.

Fallo de La Manada

El debate entre los expertos -una comisión paritaria de 26 juristas- se reprodujo el pasado jueves, en su primera reunión desde que tomó posesión el Gobierno socialista de Pedro Sánchez. La comisión de codificación comenzó a estudiar cómo reformar la ley con el Ejecutivo de Rajoy, por petición del anterior ministro de Justicia, Rafael Catalá. El examen de la normativa se precipitó tras el fallo de La Manada, en el que la Audiencia de Navarra descartó que lo sucedido en un portal de Pamplona en los sanfermines de 2016 fuera una agresión sexual, en su modalidad de violación pues hubo penetración, al no apreciar ni violencia ni intimidación, algo que exige la ley. Los magistrados consideraron suficiente la condena por abuso sexual por «prevalimiento», un delito con una pena menor a la agresión sexual, al concluir que la voluntad de la víctima cedió por la superioridad de los condenados, sin que hubiera intimidación o violencia.

Esta interpretación irritó a gran parte de la sociedad, en plena ola del movimiento feminista, y las manifestaciones asumieron un lema que cuestionaba el fallo y la ley: «No es abuso, es violación». Con ese contexto, los expertos no han sido capaces aún de decidir si la normativa debe simplificarse e incluir un solo delito sexual, con grados, o mantener el esquema actual, en el que existen dos delitos. El abuso sexual, por un lado, castiga los actos contra la libertad sexual practicados sin consentimiento. La agresión sexual, por otro, castiga esos actos cuando hay además violencia o intimidación.

Aunque mantengan dos delitos diferenciados, los expertos han acordado retirar la expresión «abuso sexual» de la regulación. El fin es adaptar la ley al signo de los tiempos y abandonar una palabra que la gente interpreta insuficiente para un crimen que puede encajar incluso en un ataque con penetración, lo que la sociedad llama violación. El término abuso, además, sugiere una cosificación de la mujer, explican a ABC fuentes de la comisión. En 1995, cuando se aprobó la ley, el ambiente evitaba la palabra violación, estigmatizada, añaden estas fuentes. Se buscará un término contundente.

Ante la falta de acuerdo, se ha ampliado hasta fin de año el plazo para una propuesta de los expertos, que se volverán a reunir el 13 de diciembre.