Calle completamente anegada, ayer en la localidad valenciana de Museros
Calle completamente anegada, ayer en la localidad valenciana de Museros - ABC

El día en que España estuvo pendiente de la gota fría

La peor parte se la llevó Castellón, donde hubo un centenar de evacuados

Valencia / Zaragoza / BarcelonaActualizado:

Entre importantes alertas durante los días previos y con el recuerdo de la tragedia vivida en la localidad mallorquina de Sant Llorenç des Cardassar, zonas de la Comunidad Valenciana, de Baleares y las provincias de Teruel y de Tarragona vivieron este viernes totalmente pendientes de la evolución del episodio de la gota fría, el que se catalogó como el más intenso desde 2008.

La peor parte se la llevó Castellón. Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), las lluvias dejaron 286,3 litros por metro cuadrado en Vinaroz y 250 en algunas zonas, caso del municipio de Alcalá de Chivert o de la pedanía valenciana de El Palmar. Los 159.2 l/m2 recogidos en Vinaroz entre las 18.00 y las 19.00 horas se ha convertido en el valor más alto medido en una hora desde que hay registros, informó la Aemet. Las precipitaciones provocaron cortes de carreteras, interrupciones ferroviarias, rescates e incomunicaciones, además de desbordamientos y crecidas de ríos o ramblas, aunque hasta la noche del viernes no se habían producido daños personales.

El temporal obligó a parar la producción nocturna en la factoría de Ford en Almusafes. Unos 500.000 estudiantes se quedaron sin clase en las provincias de Valencia y Castellón; y un centenar de personas fueron evacuadas en los municipios de Moncófar, Alcocéber, Alcalá de Chivert y Burriana. La Comunidad Valenciana movilizó 2.000 efectivos de seguridad y emergencia para hacer frente a todos los incidentes. El Consorcio Provincial de Bomberos atendió 65 situaciones de emergencia, 25 de ellas por vehículos atrapados en el agua. Se desaconsejó circular por carretera.

La previsión de la Aemet es que las precipitaciones se mantengan hasta el domingo, pero la intensidad se irá reduciendo conforme se marche la borrasca de forma progresiva. De hecho, la alerta bajó ayer del nivel rojo al naranja.

En vilo por los ríos

En el sur y este de la provincia de Teruel, en algunas zonas las precipitaciones acumuladas entre el jueves y el viernes por la tarde superaron ampliamente los 150 litros por metro cuadrado. El viernes, al caer la noche, la preocupación se centraba en la riada del Alfambra y en la crecida que provoca al desembocar en el río Turia. También hubo crecidas en el Mijares, el Bergantes y en el Matarraña.

Los núcleos de población ribereños estaban en vilo en la noche de viernes. Durante el día, las autoridades alertaron del riesgo a un buen número de poblaciones ribereñas. En el municipio turolense de Alfambra el río se desbordó y cubrió unas 50 hectáreas de campos; en Ejulve también se salió el río, pero sin alcanzar a viviendas; y en el término municipal de Olba, una treintena de vecinos del núcleo de Los Ramones se quedaron aislados, porque el río Mijares invadió la carretera de la que dependen -ocurre de forma recurrente cuando se producen lluvias intensas en esta zona, al margen de episodios extraordinarios como el generado por esta gota fría-.

En Cataluña, las comarcas tarraconenses de las Tierras del Ebrofueron las más afectadas. Allí, en una zona que ha sufrido especialmente la falta de lluvias, se superaron los 175 l/m2 hasta mediodía. Por la noche, eran más de 300. En el Parque Natural dels Ports, los ríos y barrancos se desbordaron, mientras que las playas del Delta del Ebro quedaron anegadas. Por precaución se suspendieron cinco rutas de transporte escolar hacia Amposta y Ulldecona. En la comarca del Montsiá se registraron inundaciones de bajos; también fue cortada la nacional N-340 en Alcanar y desviado el tráfico en la AP-7.

En la tarde del viernes, Protección Civil mantuvo activada la alerta por lluvia en el Campo de Tarragona, aunque se desactivó el aviso por viento, que bajó de intensidad aunque seguía en los 72 kilómetros por hora. El aguacero, que en la zona prácticamente no paró en 24 horas, complicó la circulación en buena parte de la demarcación y la acumulación de agua provocó inundaciones de bajos y afectaciones en la carretera en la comarca del Montsià. Allí, las autoridades de seguridad instaron a evitar cualquier desplazamiento y al cierre de esta edición no se habían dado grandes problemas.