El ministro de Exteriores, en Viena - EFE | Vídeo: La Unión Europea se plantea suprimir el cambio de hora ATLAS

El Gobierno avala la propuesta de eliminar el cambio de hora

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, no descarta que España tenga que «estar en otro huso horario»

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La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha asegurado hoy que el Gobierno está de acuerdo con la línea europea respecto a poner fin a los cambios de hora en la Unión Europea (UE).

Así lo ha señalado la portavoz del Ejecutivo en la rueda de prensa posterior al Consejo del Ministro, donde, según Celaá, se ha hablado de este asunto aunque no de si los países europeos deberían adoptar el horario de verano o el de invierno permanentemente.

No obstante, Celaá ha insistido en que el Gobierno está de acuerdo con la propuesta realizada por el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, quien ha asegurado que, tras haber escuchado a millones de ciudadanos que manifestaron su opinión a través de una consulta pública, próximamente se presentará una propuesta legislativa para poner fin a los cambios horarios.

En concreto, un 84% de los ciudadanos europeos y un 93% de los españoles que participaron en la consulta pública se pronunciaron a favor de eliminar esta práctica, según los resultados preliminares de la encuesta publicados hoy por la Comisión Europea (CE).

«Nosotros estamos de acuerdo con la propuesta que hace la Comisión (...), si es el de verano o el de invierno ni lo hemos debatido en el Consejo. Lo podemos preguntar pero no hemos tratado este tema, pero sí hemos tratado que estamos de acuerdo con la propuesta que hace Juncker en este sentido», ha dicho la portavoz.

Celaá, que ha asegurado no observar que «haya tantas ventajas» con los cambios de hora, ha recordado que lo que defiende Europa está en línea con lo que reclama y ha defendido el actual Gobierno.

En cuanto a si España debería además cambiar de huso horario y sobre la racionalización de horarios, la portavoz ha apuntado que este es un tema «muy complejo, controvertido e interesante» y, aunque no puede avanzar detalles, «forma parte de la agenda del Ejecutivo».

En la UE hay tres zonas horarias en las que los países han escogido diferentes husos.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, no descartó que España pueda tener «otro huso horario» más acorde a su posición geográfica, después de que la Comisión Europea (CE) propusiera hoy poner fin al cambio de hora estacional en la Unión Europea a raíz de una consulta pública.

«Quizá España tiene que estar en otro huso horario. Francamente, no lo sé. Demos la oportunidad al Parlamento Europeo a ver si es capaz de encontrar un común denominador entre países que están en situaciones geográficas tan diferentes», manifestó en un encuentro con los medios durante la reunión de ministros de Exteriores que se concluye hoy en Viena.

Borrell incidió en que se trata de una propuesta que tiene que ser debatida en el Parlamento Europeo donde «todos los países tendrán que explicar su punto de vista y en qué medida eso favorece o no los procesos de conciliación de la vida familiar, adaptación de horarios a las horas de luz y consumos de energía».

«Seguro que no lo ven igual los lapones que los portugueses», agregó, aunque admitió que no es «un experto» en el asunto.

Preguntado por si se inclina más por el horario de verano o el de inverno, se mostró indiferente: «Mis horarios son continuados en invierno y en verano», declaró.

La Comisión Europea informó el pasado 17 de agosto de que la consulta pública para recabar opiniones sobre la posibilidad de modificar la directiva europea que regula el cambio horario registró una cifra récord de participaciones.

Unos 4,6 millones de europeos de los 28 países de la Unión hicieron sus aportaciones a través de un cuestionario en línea.

«Los parlamentarios de cada país tendrán que explicar cómo afecta a los ciudadanos de cada país; esa es la gran virtud que tiene la asamblea parlamentaria, que a veces dicen que tiene poca utilidad, esta es la prueba de que tendrá que decidir sobre un problema que afecta a la vida de la gente, la economía y el consumo energético», defendió.