Concentración de examinadores de tráfico a las puertas de la DGT, el pasado mes de julio
Concentración de examinadores de tráfico a las puertas de la DGT, el pasado mes de julio - MAYA BALANYÀ

Las autoescuelas avisan: «El final de la huelga no soluciona la escasez de examinadores. Tardará meses»

Para CNAE, el sector ha quedado seriamente dañado, además de los 120.000 permisos de conducir que no se han expedido

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La Confederación Nacional de Autoescuelas ( CNAE) se felicitó ayer por la desconvocatoria de la huelga que los examinadores de Tráfico han secundado en el último semestre, de manera intermitente. El organismo que preside José Miguel Báez advierte de que el final de los paros «no deparará automáticamente la solución a la escasez de eso profesionales». En un comunicado, la CNAE estima que algunas jefaturas provinciales «tardarán meses en disolver el tapón de alumnos que no han podido pasar la prueba de circulación».

Gregorio Serrano, director general de Tráfico, negó en su día que hubiese un «tapón», aunque según sus cifras, 167.000 personas aspirantes a tener el carné de conducir, se habían visto afectadas por el paro hasta el mes de noviembre. CNAE cifra esa cantidad en 230.000 alumnos.

La CNAE considera que queda pendiente de resolución el problema de fondo, que es el «déficit» de personal examinador en las plantillas de numerosas jefaturas provinciales de Tráfico.

En este sentido, recuerdan que el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, reconoció a principios de año que hacían falta 176 examinadores más y que Tráfico ha prometido que, desde esa fecha hasta finales de 2018, formará a 120 nuevos examinadores. Sin embargo, según la CNAE , entre ambos ejercicios está previsto que se jubilen unos 60 aproximadamente.

«El ministro del Interior reconoció a principios de año que hacían falta 176 examinadores más»

«Otro problema, y no menor, es qué va a pasar con el perjuicio causado (por la huelga) a los aspirantes a conductores y a las autoescuelas», señala la Confederación. El conflicto deja tras de sí más de 230.000 pruebas prácticas suspendidas, más de 120.000 permisos sin expedir y un déficit de facturación millonario en el sector de la formación vial española.

La Confederación Nacional de Autoescuelas asegura que «hará todo cuanto esté en su mano para que la DGT ofrezca un servicio de exámenes de conducir acorde con las necesidades de las autoescuelas y de sus alumnos, y para que el sector reciba una compensación justa por las pérdidas que le ha causado la huelga».

El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, reconoció a principios de año que hacían falta 176 examinadores más. Tráfico ha prometido que, desde esa fecha hasta finales de 2018, formará a 120 nuevos examinadores. Pero entre ambos ejercicios está previsto que se jubilen unos 60 aproximadamente.

¿Quién pagará los platos rotos?

Otro problema, y no menor, es qué va a pasar con el perjuicio causado a los aspirantes a conductores y a las autoescuelas.

El conflicto ha durado más de 5 meses (convocada el 2 de junio pasado y con un total de 59 jornadas de paros).