Un barco de Balfegó pescando en alta mar
Un barco de Balfegó pescando en alta mar - ABC

Atuneros exigen más medidas para evitar la venta de atún sin control sanitario

Reclaman el documento de trazabilidad para no repetir la «Operación tarantelo», una trama ilegal que comercializaba atún putrefacto y que está siendo juzgada

MADRIDActualizado:

La « Operación Tarantelo», una trama de venta ilegal de atún rojo italiano y maltés, en estado putrefacto, que afecta a varias comunidades autónomas y que actualmente está siendo investigado por la Audiencia Nacional, no ha sido suficiente para que se aumenten las medidas de control e inspección de la comercialización de este producto.

Ocho meses después de que la Guardia Civil anunciara el desmantelamiento de esta red ilegal,Juan Serrano, director general de Balfegó, la empresa líder mundial en captura y comercialización de atún rojo, ha demandado mayor control en la comercialización de esta especie.

A día de hoy, no es obligatorio el documento de trazabilidad, después de la captura, que permite conocer si su origen es «legal o no», señala Serrano, que advierte de que «se puede repetir la Operación Tarantelo. Nadie ha puesto medios para luchar contra casos como este».

A juicio del ejecutivo de Balfegó, «cuando se comercializa un atún ilegal, escapa a los controles sanitarios y de inspección», subrayando que este es el principal problema, «el control de los mercados. Venimos luchando toda la vida por la trazabilidad y hasta que los consumidores no lo exijan, no sucederá nada. Es más grave los que trafican con alimentos para intoxicarnos que los que trafican con coca».

Actividades delictivas

Esta empresa destaca el buen trabajo desarrollado por los equipos de inspección durante la campaña, pero solicitará a Iccat establecer sistemas de control rigurosos en el Mediterráneo para impedir el posible trasbordo a los barcos auxiliares de los atunes que puedan resultar muertos durante la transferencia –el arte de cerco captura a los atunes vivos, pero pueden producirse bajas durante las maniobras– para evitar que esta nueva figura, pueda convertirse en una puerta para actividades delictivas, más aún, apunta la empresa, tomando en cuenta los acontecimiento acaecidos en el sector durante los últimos meses.

Balfegó prevé unas inversiones de 16 millones de euros en la construcción y puesta en marcha de sus nuevas instalaciones, tras el incendio de su planta de procesado, ocurrido hace ahora un año. La empresa aprovechará esta reconstrucción de sus instalaciones para crear las infraestructuras necesarias con las que abordar la nueva etapa que abre el paso del plan de recuperación del atún rojo a un plan de gestión, tal como estableció Iccat en su última reunión extraordinaria de noviembre pasado.