Calor en Sevilla
Calor en Sevilla - MJ López Olmedo

El tercer año más seco del siglo arrastra a España hacia la sequía

La previsión estacional del verano apunta a que las temperaturas serán más elevadas de lo habitual

MadridActualizado:

Este año está siendo el tercero más seco del siglo. Los registros constatan ya que amplias zonas de España se encuentran en sequía meteorológica, es decir, la que marca la cantidad de lluvia recogida. Desde que comenzó el año hidrológico (el 1 de octubre), ha llovido un 15% menos de lo habitual. Unas cifras que se acentúan si se tienen en cuenta solo los meses de 2019: desde enero hasta el 13 de junio ha llovido un 25% menos de lo normal en comparación con el periodo de referencia (1981-2010), según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) hechos públicos este jueves. La climatología del verano, que comienza mañana a las 17.54 horas, tampoco tiene visos de revertir la situación.

Las zonas más afectadas se encuentran en el extremo meridional de Castilla y León, oeste de la Comunidad de Madrid y oeste de la provincia de Toledo. Pero el problema ya va más allá. También Extremadura, el sur de Castilla y León, la Comunidad de Madrid al completo, el oeste de Castilla-La Mancha, tercio occidental de Andalucía, norte de Tenerife y La Palma, así como algunas zonas de La Coruña, Burgos, Vizcaya y Huesca se encuentran ya acuciadas por la sequía, teniendo en cuenta la precipitación recogida en los últimos 12 meses.

La excepción de abril

Los portavoces de la Aemet, Rubén del Campo y Beatriz Hervella, explicaron en rueda de prensa que todos los meses de este año han registrado menos precipitaciones de las habituales, salvo en abril. Ese mes, el temporal que se vivió en el Levante llegó a dejar en algunas zonas de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia más de 200 litros por metro cuadrado en 24 horas, o más del doble de lo que llueve en promedio en una primavera completa en apenas cinco días.

«Ya lo decía un histórico meteorólogo, en España no sabe llover», comentó Del Campo. Porque o no llueve, o llueve todo de golpe. Sin embargo, las lluvias de abril no han servido para elevar a unos valores normales las estadísticas generales de la primavera. En tres meses apenas se han recogido en conjunto 174 litros por metro cuadrado, un 15% menos de lo habitual, y en algunas zonas las precipitaciones han sido prácticamente nulas. De hecho, ha sido una primavera seca o muy seca en extensas áreas de la mitad occidental peninsular, Cataluña, País Vasco, Baleares y en algunas zonas de Navarra, La Rioja y Canarias. En Madrid, por ejemplo, «no ha caído ni una gota en mayo», dijo Del Campo. No llueve desde el 25 de abril.

De cara al verano, los modelos no muestran todavía una tendencia clara sobre si lloverá más o menos de lo habitual, pero no parece que los registros vayan a ayudar a remontar el año. «Las precipitaciones en verano son siempre escasas, solo se podría revertir la situación de sequía si hubiera un septiembre muy lluvioso», dijo Del Campo, que también apuntó a que septiembre suele ser un mes muy variable en cuando a precipitaciones.

Por ahora los embalses (cuyo estado es el que determina la sequía hidrológica) se encuentran al 58,5 por ciento de su capacidad, almacenando 32.814 hectómetros cúbicos (hm³) de agua. Una cantidad que se aleja ya de los niveles del año pasado, cuando las abundantes lluvias de la primavera anterior permitían que por estas fechas todavía contaran con unas reservas que superaban en 538 hm³ a la media de la última década (de 40.330 hm³).

Un verano caluroso

La primavera se ha saldado con unas temperaturas superiores en 0,5 grados a los valores de referencia, con una temperatura media de 14,2 grados. Es, de hecho, la decimosegunda primavera más cálida de los últimos 54 años, cuando comienza el registro. Para este verano, los modelos sí muestran que julio, agosto y septiembre van a continuar con esta tendencia, tanto en la Península con en las islas Baleares.

En concreto, el escenario más probable es que la temperatura media del verano se sitúe, al menos, en 0,5 grados por encima de los valores normales, aunque en algunas zonas, especialmente del noroeste peninsular, esta anomalía cálida puede llegar prácticamente a 1 grado.

«No parece mucho», explicó Hervella, «pero hay que recordar que en 2003 (el más cálido hasta la fecha), tuvo una temperatura media de 1,9 grados más y que el pasado verano fue de 0,6 grados por encima de lo normal», contó. La portavoz ejemplificó que este año en el valle del Guadalquivir la temperatura media del verano podría situarse en los 27 grados.

Con los datos en la mano y las previsiones de temperatura realizadas, la Aemet, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, estima que este verano podría ser «complicado» en incendios, aunque los mapas de riesgo se elaboran casi día a día teniendo en cuenta también el factor humedad o el viento. Por ahora, la situación del campo no ayuda. «Hasta marzo hubo más incendios que en todo el año», recordó Del Campo.