El yoga es uno de los secretos de Sivananda
El yoga es uno de los secretos de Sivananda - AFP

Nada de sexo ni especias y mucho yoga, los secretos del monje de los 120 años

Dice ser el hombre más longevo del mundo y está empeñado en conseguir ese récord Guinness

Madrid Actualizado: Guardar
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Un monje de la India dice ser el hombre más viejo sobre la Tierra. Según su documento de identidad tiene nada menos que 120 años y el religioso no duda a la hora de confesar el secreto de su longevidad.

Swami Sivananda, como se llama el monje, dice no haber mantenido relaciones sexuales nunca y también se vangloria de no consumir especias. En cambio, dice que para alcanzar esta edad, además de limitarse en esos dos aspectos, se ha dedicado a practicar yoga de forma diaria.

En teoría nació el 8 de agosto de 1896, por lo que ha transitado por tres siglos diferentes, algo que muy pocos pueden decir, como tampoco es habitual que alguien, sea o no de su edad, haga cuatro horas de yoga al día.

A por el Guinness

No contento con ser el protagonista de diversos reportajes y de haber conseguido algo de fama gracias a su edad, Sivananda aspira a ser reconocido como el hombre más viejo del mundo. Actualmente se encuentra en trámites con los evaluadores del récord Guinness para destronar al hombre que actualmente ostenta ese título honorífico, el japonés Jiroemon Kimura, que murió en el año 2013 a los 116 años y 54 días.

El problema será verificar su edad
El problema será verificar su edad - AFP

Es bajito —mide 1.58 metros—, pero muy flexible gracias al yoga. De hecho interrumpe una de sus sesiones para desarrollar su secreto: «He llevado una vida muy humilde y disciplinada, como cosas muy siemples, como alimentos hervidos sin aceite, sal ni especias, únicamente con dos chiles verdes».

Orígenes muy humildes

Dice haberse acostumbrado de pequeño a pasar necesidad —«muchas noches me acostaba con el estómago vacío», reconoce—, quizá porque sus padres murieron cuando sólo tenía seis años. Entonces su familia otorgó su custodia a un gurú con el que se asentó en Benarés (India).

Admite que se ha lanzado a conseguir el récord Guinness después de que le animaran sus seguidores, pero ahora tiene que enfrentarse a un gran problema: pese a lo que diga su pasaporte, va a resultar muy difícil verificar que su edad es correcta. Pero bueno, si ha vivido 120 años, seguro que puede aguantar alguno más hasta ver si le dan (o no) el título.