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Robert Redford: «Yo no quiero ser solo historia»

El actor, vitoreado en el Festival de Toronto en la presentación de «The Old Man and The Gun», su último filme

Robert Redford, en Toronto
Robert Redford, en Toronto - REUTERS
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Las dos cerradas ovaciones con el público puesto en pie de los estrenos de «The Old Man and The Gun» en los Festivales de Telluride y Toronto demostraron claramente que la audiencia quiere más, mucho más, de Robert Redford. Pero «The Old Man and The Gun» es su canción de despedida, un filme para echar el cierre a una brillante carrera que se ha extendido a lo largo de siete décadas.

Robert Redford pasó por Toronto con una película donde, de nuevo, interpreta a un personaje carismático fuera de la ley, como si Sundance Kid nunca hubiera muerto. «Siempre me han atraído los rebeldes, los hombres al otro lado de la ley. He interpretado muchos en mi carrera y, en este caso, sigo por la misma senda», explicó el actor ante un nutrido grupo de periodistas.

Inspirado en un criminal real, Forrest Tucker, la narración muestra la relación combativa entre el personaje de Redford y el policía que le persigue, al que da vida Casey Affleck. «Casey representa al depredador y yo represento la presa. Siempre me ha gustado esa dinámica. La presa sabe que el depredador le persigue, y éste sabe que eventualmente lo cogerá. En ese baile hay un entendimiento mutuo que se desarrolla como una amistad. Es una relación extraña», admite Redford.

En un momento de la cinta, se muestra una escena de la película «La jauría humana», en la que aparece el propio Redford, un homenaje al personaje y también a su carrera en el cine. «Fue una decisión personal del director», confiesa el intérprete.

Forrest Tucker fue un hombre que robó 90 bancos y se escapó en 17 ocasiones de la cárcel y Redford, astutamente, compró los derechos de esta historia para producirla e interpretarla. «Cuando leí el reportaje de David Grann en el “New Yorker” no podía creerla, me pareció una vida que merecía la pena contarse en el cine», recuerda.

El actor reconoce que ha querido hacer este papel porque el personaje principal era, en realidad «feliz»: amaba hacer lo que hacía, incluso si era al otro lado de la ley. Y la película captura vivamente ese espíritu. «Hay algo esencialmente irresistible para mí cuando se trata de interpretar proscritos, lo confieso, son los personajes que más llaman mi atención. Yo me siento feliz con este tipo de papeles».

Una semijubilación

La pregunta de su retiro espesaba el ambiente y Redford sonreía mientras la esperaba. «Todo el mundo habla de ello, todo el mundo decide seguir con su vida y hacer otras cosas. Yo voy a dejar la actuación, pero no me retiro. Voy a continuar dirigiendo. También he dicho que uno no puede decir “nunca”, sin embargo siento que me ha llegado la hora de jubilarme como actor. He puesto mi alma en este trabajo, me he dado por completo, es algo que llevo haciendo desde los 20 años. No quiero esperar a que suene la campana. Ha llegado mi hora de una semijubilación y no creo que haya mejor proyecto para despedirse que “The Old Man and The Gun”», declaró el actor.

Para él, su carrera es una mirada constante hacia el futuro, una búsqueda de nuevos proyectos. Pero ahora, confiesa, su mirada ha cambiado con el inevitable paso del tiempo. «Nunca había mirado hacia atrás, pero un día te levantas y te das cuenta que en tu retrovisor eres historia. Yo no quiero ser solo historia», remata, avisando antes de que todavía nos quedan el artista y el director.